El déficit comercial con Brasil se redujo con fuerza durante el primer semestre

ECONOMÍA Agencia de Noticias del Interior

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  • El déficit comercial con Brasil cayó a 40 millones de dólares durante junio.
  • El rojo acumulado del primer semestre se redujo un 66% respecto del año anterior.
  • Las exportaciones argentinas crecieron mientras las importaciones desde Brasil mostraron una fuerte baja.
  • La caída de las compras de vehículos fue uno de los principales factores que mejoró el saldo comercial.
  • El sector energético impulsó el crecimiento de las exportaciones hacia el mercado brasileño.
  • Las perspectivas para el segundo semestre dependerán de la evolución económica de ambos países y del comercio regional.

El intercambio comercial entre Argentina y Brasil mostró una marcada mejora durante junio, con un déficit bilateral que prácticamente alcanzó el equilibrio. El saldo negativo fue de apenas 40 millones de dólares, lo que representó una reducción cercana al 94% respecto de los 520 millones de dólares registrados en el mismo mes del año anterior.

La evolución favorable también se reflejó en el balance acumulado de los primeros seis meses del año. Entre enero y junio, el déficit comercial con el principal socio del Mercosur alcanzó los 993 millones de dólares, una cifra considerablemente inferior a los 2.947 millones de dólares contabilizados durante igual período de 2025.

De acuerdo con los datos relevados por especialistas, la mejora respondió a una combinación de factores que incluyeron un incremento de las exportaciones argentinas y, al mismo tiempo, una significativa reducción de las importaciones provenientes de Brasil.

Durante junio, las ventas argentinas al mercado brasileño crecieron 16,9% en comparación con igual mes del año pasado. En sentido contrario, las importaciones desde ese país retrocedieron 18,1%, configurando un escenario que permitió reducir de manera importante el desequilibrio comercial bilateral.

Como consecuencia de estos movimientos, el intercambio total entre ambas economías se ubicó en torno a los 2.610 millones de dólares, lo que implicó una leve disminución del 4% respecto del volumen comercial alcanzado un año atrás.

Uno de los sectores que más incidió en la reducción del déficit fue el automotor. Las importaciones de vehículos provenientes de Brasil experimentaron una fuerte contracción, especialmente en los segmentos de automóviles particulares, utilitarios y vehículos destinados al transporte de cargas.

Las compras de vehículos de carretera registraron la mayor caída, mientras que también disminuyeron de manera significativa las importaciones de camiones y automóviles de pasajeros. Analistas atribuyen ese comportamiento a diversos factores, entre ellos el sobrestock acumulado por concesionarias argentinas, la menor demanda del mercado interno, la desaceleración de los patentamientos y la creciente incorporación de proveedores de países extrazona, particularmente de origen asiático.

En contraste, las exportaciones argentinas encontraron un importante impulso en el sector energético. Las ventas de petróleo crudo y derivados registraron un crecimiento extraordinario en términos interanuales, favorecidas por una mayor producción y una demanda sostenida desde el mercado brasileño.

También mostraron un desempeño positivo distintos productos de la industria petroquímica, especialmente los vinculados con la elaboración de polímeros, que incrementaron significativamente sus envíos durante el último mes analizado.

El comportamiento del sector automotor en materia exportadora presentó resultados más heterogéneos. Mientras algunas categorías de vehículos, como los destinados al transporte de mercaderías, lograron incrementar sus ventas hacia Brasil, otros rubros, entre ellos los automóviles de pasajeros y los motores, registraron retrocesos respecto del año anterior.

Por su parte, algunos productos agrícolas tradicionales experimentaron una disminución en sus exportaciones al mercado brasileño. Entre ellos se destacaron el trigo, la cebada y el centeno, en un contexto en el que parte de la producción argentina comenzó a orientarse hacia mercados asiáticos, donde algunos exportadores encontraron mejores oportunidades comerciales.

Las perspectivas para los próximos meses dependerán de distintos factores tanto internos como externos. Entre ellos aparecen la evolución del tipo de cambio, el comportamiento del consumo doméstico, el nivel de actividad industrial y la continuidad de la apertura comercial hacia proveedores ubicados fuera del Mercosur.

En ese escenario, los especialistas consideran que las importaciones desde Brasil podrían mantenerse moderadas durante el segundo semestre, mientras que las exportaciones argentinas conservarían cierto dinamismo gracias al aporte del sector energético y al desarrollo de la campaña agrícola.

No obstante, también advierten que el desempeño de la economía brasileña continuará siendo un elemento determinante para el comercio bilateral. Las elevadas tasas de interés, un crecimiento moderado del consumo interno y la incertidumbre política de cara al proceso electoral podrían limitar el ritmo de expansión de la demanda brasileña durante los próximos meses.

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