Muzio dejó la Casa Argentina en París y ya tiene reemplazante

POLÍTICA Agencia de Noticias del Interior

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  • Santiago Muzio presentó su renuncia como director de la Casa Argentina en París.
  • La gestión saliente estuvo atravesada por conflictos con residentes y organizaciones argentinas en Francia.
  • El retiro de una placa en homenaje a las víctimas de la dictadura generó fuertes cuestionamientos.
  • También hubo controversias por actividades vinculadas con sectores de la derecha europea.
  • Alfredo Mario Soto asumirá la conducción por su experiencia académica y su conocimiento previo de la residencia.
  • El nuevo director tendrá la tarea de recomponer los vínculos institucionales con la comunidad universitaria de París.

Santiago Muzio renunció a la dirección de la Casa Argentina en París luego de varios meses atravesados por cuestionamientos relacionados con su gestión y por conflictos con residentes y organizaciones vinculadas a la comunidad argentina en Francia. La salida fue confirmada oficialmente y se produce pocas semanas antes de la visita del presidente Javier Milei a París.

El Gobierno designó como sucesor a Alfredo Mario Soto, abogado, académico y docente universitario, quien además cuenta con un antecedente particular para asumir la conducción de la institución: durante varios años fue residente de la propia Casa Argentina. Esa experiencia le permitiría conocer desde adentro el funcionamiento de la residencia y las relaciones que mantiene con la comunidad universitaria internacional.

La Casa Argentina forma parte de la Cité Internationale Universitaire de París (CIUP), un complejo que reúne cerca de medio centenar de residencias y recibe anualmente a miles de estudiantes, investigadores y artistas provenientes de distintos países. Su administración no solo tiene una dimensión habitacional, sino también una relevancia institucional y cultural para la presencia argentina en Francia.

La gestión de Muzio había quedado bajo cuestionamiento por distintas situaciones. Entre las principales controversias figuró el retiro de una placa instalada en marzo de 2022 en homenaje a las víctimas de la última dictadura argentina. La pieza fue retirada de su lugar y, pese a los reclamos posteriores, no se informó públicamente dónde se encontraba.

La placa había sido colocada en el marco de la legislación argentina que establece el 24 de marzo como Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia y promueve la preservación de la memoria colectiva y el rechazo a toda forma de autoritarismo.

La decisión generó reclamos de organizaciones de argentinos residentes en Francia, que cuestionaron el manejo de la situación y reclamaron que se retomaran las actividades conmemorativas habituales.

Otro de los puntos de conflicto estuvo relacionado con el uso de las instalaciones de la Casa Argentina para encuentros vinculados con sectores de la derecha europea. Según las denuncias formuladas durante los últimos meses, el establecimiento habría sido utilizado para actividades de formación política y reuniones con organizaciones identificadas con posiciones de extrema derecha.

Uno de los episodios señalados ocurrió en noviembre de 2025, cuando la sede fue utilizada para una actividad organizada por organizaciones políticas de Polonia y Hungría vinculadas al espacio del primer ministro Viktor Orbán. En ese encuentro se presentó una propuesta orientada a modificar profundamente la estructura de la Unión Europea.

También se cuestionó que la Casa Argentina no adhiriera a la carta de valores común de la Cité Internationale Universitaire de París, cuyos principios incluyen la no discriminación, la laicidad y el respeto por las libertades fundamentales. La situación generó tensiones con otras residencias del complejo y afectó algunos vínculos institucionales.

Las críticas llegaron incluso al ámbito político francés. El alcalde de París solicitó al ministro de Exteriores de Francia, Jean-Noël Barrot, que se investigara la administración de Muzio. El funcionario francés confirmó posteriormente que mantenía conversaciones con las autoridades argentinas sobre el tema.

Durante el último ciclo académico, residentes también describieron un clima interno conflictivo y cuestionaron las condiciones de convivencia y expresión dentro de la institución.

Muzio había defendido públicamente su orientación al frente de la Casa Argentina y planteado como uno de sus objetivos modificar el perfil ideológico que, según su visión, había predominado anteriormente.

Su salida abre ahora una etapa destinada a recomponer las relaciones institucionales. En ese escenario, el Gobierno eligió a Soto por su formación jurídica, su experiencia académica, su conocimiento de la residencia y su dominio del francés.

El nuevo director tendrá como principal desafío recuperar los vínculos con la comunidad universitaria, las autoridades de la Cité Internationale y las demás residencias nacionales. Su conocimiento previo de la institución aparece como un elemento central para intentar normalizar una relación que quedó deteriorada durante la gestión anterior.

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