El secretario de Trabajo defendió a Milei ante la pérdida de más de 613.000 empleos formales

ECONOMÍA Agencia de Noticias del Interior

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  • Desde noviembre de 2023 hasta julio de 2026 se perdieron 613.138 empleos formales en el país.
  • El empleo asalariado privado disminuyó en 265.765 puestos durante el período analizado.
  • Los monotributistas aumentaron en 177.101 personas, pero el crecimiento no compensó la caída del empleo privado.
  • El sector público perdió 82.590 empleos asalariados en el marco de la política de reducción del gasto estatal.
  • El monotributo social registró una baja del 65,2%, influida también por cambios administrativos y reempadronamientos.
  • Las cifras salariales varían según se midan ingresos brutos o de bolsillo y según el indicador utilizado.

La evolución del mercado laboral argentino volvió a quedar en el centro de la discusión económica, luego de que las estadísticas oficiales registraran una pérdida de 613.138 empleos formales entre noviembre de 2023 y julio de 2026. Frente a las críticas por la reducción de los puestos de trabajo asalariados, el secretario de Trabajo, Empleo y Seguridad Social, Julio Cordero, defendió los cambios impulsados por el Gobierno y sostuvo que una parte de los trabajadores dejó voluntariamente la relación de dependencia para desempeñarse por cuenta propia.

Durante una exposición ante la Comisión de Presupuesto y Hacienda de la Cámara de Diputados, el funcionario afirmó que existen personas que prefieren inscribirse como monotributistas para disponer de mayor libertad laboral. Según su interpretación, no todos los trabajadores desean permanecer bajo las condiciones de una relación de dependencia, que implica obligaciones y la subordinación a un empleador.

Cordero vinculó esa transformación con las modificaciones laborales incorporadas mediante la Ley Bases y la posterior Ley de Modernización Laboral. A su entender, las reformas buscan transparentar una realidad que excede a la Argentina y contempla distintas formas de inserción en el mercado de trabajo. También defendió la figura del trabajador independiente con colaboradores, incluida en la Ley Bases, y aseguró que tuvo un impacto positivo.

Sin embargo, los datos del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA) muestran que el crecimiento del trabajo independiente no alcanzó para compensar la pérdida de empleos asalariados privados. Entre noviembre de 2023 y julio de 2026, la cantidad de trabajadores registrados en empresas privadas cayó de 6.372.561 a 6.106.796. La reducción fue de 265.765 puestos, mientras que el número de monotributistas aumentó de 2.037.762 a 2.214.863, con 177.101 inscriptos adicionales, equivalentes a una suba del 8,7%.

La diferencia entre ambas variaciones es de 88.664 trabajadores. En otras palabras, aunque el monotributo ganó inscriptos durante el período analizado, ese incremento quedó por debajo de la contracción del empleo asalariado privado. Además, esta última modalidad continúa siendo la de mayor cantidad de trabajadores registrados del sistema, con más de 6,1 millones de personas.

El panorama también incluye una reducción de 82.590 empleos asalariados en el sector público, en línea con la política oficial de disminución del gasto estatal. A eso se sumó el desplome del monotributo social, que pasó de 634.720 inscriptos en noviembre de 2023 a 220.719 en julio de 2026. La caída fue de 414.001 personas, equivalente al 65,2%. No obstante, esa variación está vinculada en parte con el reempadronamiento obligatorio dispuesto desde octubre de 2024 y con las modificaciones administrativas del régimen, que derivaron en numerosas bajas definitivas.

Las otras categorías también registraron retrocesos. El empleo formal en casas particulares disminuyó en 21.988 puestos, al pasar de 464.364 a 442.376 trabajadores, mientras que los autónomos se redujeron de 388.317 a 382.422, con 5.895 inscriptos menos. De las seis modalidades contempladas en las estadísticas, cinco terminaron el período con cifras inferiores a las de noviembre de 2023. El monotributo fue la única que creció.

En materia salarial, Cordero rechazó que exista un deterioro de los ingresos y aseguró que el salario promedio argentino equivale actualmente a unos 1.500 dólares, frente a aproximadamente 500 dólares en noviembre de 2023. La cifra encuentra una referencia en la remuneración nominal bruta promedio del sector privado correspondiente a julio de 2026, que alcanzó los $2.256.861. Convertido al tipo de cambio minorista de $1.510 por dólar registrado al cierre de ese mes, el resultado se aproxima a los USD 1.494.

No obstante, esa equivalencia cambia cuando se consideran los descuentos. El salario promedio de bolsillo del sector privado fue de $1.873.194, equivalente a unos USD 1.240. Otra medición, la Remuneración Imponible Promedio de los Trabajadores Estables (Ripte), registró en agosto un promedio bruto de $1.982.518,19, equivalente a USD 1.295 al tipo de cambio de $1.530. Después de los descuentos, el ingreso se ubicó en torno a los USD 1.075 mensuales.

La discusión, por lo tanto, no se limita a determinar cuántas personas eligieron trabajar por cuenta propia ni a convertir salarios a dólares. El desafío consiste en establecer si el mercado laboral está generando suficientes oportunidades formales y si los ingresos permiten sostener el poder adquisitivo. Las estadísticas muestran que el crecimiento del monotributo convivió con una caída generalizada en las demás categorías registradas. La interpretación del Gobierno pone el foco en la libertad de elección laboral, pero el saldo global de los datos oficiales expone una contracción significativa del empleo formal que no puede explicarse únicamente por el avance del trabajo independiente.

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