Boric presenta una profunda reforma de jubilaciones en Chile que pone fin a las administradoras privadas

INTERNACIONALES 04 de noviembre de 2022 Por Rocío MONTES
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El presidente chileno, Gabriel Boric, ha anunciado este miércoles por la noche a través de un mensaje televisado su esperado proyecto de reformas del sistema de pensiones, uno de los grandes pilares de su programa de Gobierno que apunta a solucionar uno de los problemas estructurales de mayor impacto en la calidad de vida de la ciudadanía: las pensiones bajas respecto del nivel de vida que tienen los ciudadanos en su etapa activa. El mandatario de izquierdas lo ha hecho a casi ocho meses de llegar a La Moneda en marzo pasado y justamente cuando su Administración atraviesa momentos políticos complejos, después de la derrota del proyecto de nueva Constitución en el plebiscito del 4 de septiembre, que tanto Boric como el oficialismo apoyaban. Es un proyecto profundo que, entre otros asuntos, supondría el fin de las Administradoras de Fondos de Pensiones, las AFP, los organismos privados que se han constituido desde 1981 en el pilar del sistema chileno, basado en la capitalización individual y pionero en el mundo.

“Las AFP, en esta reforma, se terminan. Existirán nuevos gestores de inversión privados con el objeto exclusivo de invertir fondos previsionales y, además, existirá una alternativa pública, lo que permitirá promover la competencia con la entrada de nuevos actores”, aseguró esta noche el presidente de izquierdas sobre su propuesta, que se discutirá en el Parlamento. De aprobarse por los congresistas –Boric no tiene mayoría en ninguna de las cámaras–, Chile tendría un sistema previsional mixto, basado en los principios de la seguridad social en el que contribuyen el Estado, los empleadores y los trabajadores, según explicó el presidente y, tras él, sus principales ministros en la hora de máxima audiencia de los noticiarios de la televisión. “Queremos dejar atrás de esta manera un sistema extremo, que no ha sido capaz de cumplir con las expectativas que se pusieron en él y que tiene reconocidas deficiencias”, aseguró Boric.

El jefe de Estado, que tiene un 26% de popularidad según la encuestadora Cadem, que la mide semana a semana, ha realizado diferentes guiños políticos en este mensaje. Recordó que se trata del tercer intento de un Gobierno por modificar el sistema de pensiones, porque los dos anteriores, el de Michelle Bachelet y Sebastián Piñera, fracasaron: “No tenemos derecho a seguir haciéndolos esperar, no es aceptable”, aseguró en referencia a la incapacidad de la clase política para dar una solución al problema de las jubilaciones. Pero agregó que su apuesta recoge lo que se discutió en las Administraciones anteriores y, por lo tanto, no parte de cero. En referencia a la principal demanda ciudadana, el control del orden público y el combate contra la delincuencia, Boric aseguró que “es la seguridad en todas sus dimensiones la principal prioridad” de su Gobierno. “Esta reforma, en particular, es central en nuestra tarea de entregar certezas y garantizar seguridad social a todos nuestros compatriotas”, aseguró el mandatario de 36 años, que anunció que “el gran objetivo con esta reforma es subir el monto de las pensiones en cuanto esta sea ley”.

Boric recordó que el 72% de las pensiones en Chile son inferiores al salario mínimo y que uno de cada cuatro jubilados recibe una pensión que está por debajo de la línea de la pobreza. “Esto ocurre al mismo tiempo que las AFP perciben tremendas utilidades, aunque los resultados y la rentabilidad de los fondos sean negativos”, aseguró el presidente, que puso ejemplos con casos concretos. “Una mujer o un hombre que cotizaron la mitad de su vida laboral con un sueldo de 400.000 pesos chilenos [unos 423 dólares, 433 euros], hoy reciben una pensión de 257.000 y 268.000 pesos, respectivamente [entre 272 y 283 dólares]. De ser aprobada esta reforma, las pensiones de ambos superarán inmediatamente los 390.000 [412 dólares]”, con lo que, dijo, aumentaría un 46% para el hombre y un 52% más para la mujer.

En los 15 minutos de mensaje televisado, el mandatario que gobernará hasta marzo de 2026 intentó despejar los fantasmas que preocupan a la gente. Boric aseguró que el nuevo sistema reconocerá y premiará el esfuerzo del trabajo a lo largo de la vida; que los ahorros previsionales en las cuentas individuales –tanto los acumulados como los del futuro– mantendrán la propiedad individual, podrán heredarse y no serán jamás expropiados; y que el sistema entregará libertad para elegir quién invertirá los fondos de pensiones, “opción que hoy día no existe, pues todos estamos obligados a estar en una AFP”.

Boric habló de un sistema de pensiones que, hoy en día, está basado casi exclusivamente en la capitalización individual y que ha demostrado ser tremendamente insuficiente. “Más que tener un sistema de seguridad social lo que tenemos hoy día en Chile es un sistema que administra tus ahorros y donde cada uno se salva como puede”, manifestó el presidente, que propondrá “un nuevo Seguro Social que será financiado a través de una cotización a cargo de los empleadores, que aumentará gradualmente hasta llegar al 6%, mejorando de esta manera las pensiones de todos y todas”, explicó Boric. Además de señalar que este seguro permitirá cubrir los vacíos previsionales y reconocerá el trabajo de las labores domésticas y de cuidados, entre otros asuntos, el mandatario chileno explicó que la jubilación mensual estará compuesta, entonces, de tres pilares: el sistema de capitalización individual mediante los aportes obligatorios que pertenecen a cada trabajador; el aporte proveniente del Seguro Social, de 6%, que tendrán que pagar los trabajadores; y el aporte que hace el Estado mediante la Pensión Garantizada Universal (PGU), que será aumentado con esta reforma a 250.000 [264 dólares], una vez que el Gobierno logre sacar adelante su reforma tributaria.

Para el economista y exsuperintendente de Pensiones, Guillermo Larraín, lo que ha anunciado esta noche el presidente Boric “en lo estructural apunta a lo mismo que ha sido planteado ya por los gobiernos de centroizquierda desde 2014 en adelante”, aunque “un poco más fuerte en el lenguaje”. Lo explica: “El presidente dijo que se acaban las AFP, pero lo que se termina no es la administración privada, sino que se cambia el nombre a las entidades encargadas de la gestión financiera de los recursos y se traslada a una entidad autónoma –estatal, aparentemente– la gestión de las cuentas administrativas”, asegura el académico de la Facultad de Economía de la Universidad de Chile. Larraín comenta que la propuesta estaría en una línea correcta, a su juicio, aunque será necesario leer los detalles del texto que llegará al Congreso. “Es muy difícil que el Parlamento lo apruebe y probablemente habrá una batalla bastante grande”, augura el economista.

Fuente: El País

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