Parece un chiste, pero es ley: en este país no podés cambiar una lámpara sin permiso

LA NOTICIA INSOLITA DEL DÍAAna COHENAna COHEN
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En Australia, una acción tan cotidiana como cambiar una lámpara puede convertirse en una infracción legal. Aunque suene exagerado, en algunos estados del país —como Victoria— la legislación establece que solo un electricista matriculado puede realizar trabajos eléctricos, incluso tareas que en otros lugares del mundo se consideran simples y domésticas.

La norma forma parte de una estricta regulación en materia de seguridad eléctrica. El objetivo principal es reducir el riesgo de incendios, electrocuciones y accidentes domésticos, ya que una mala manipulación de la instalación eléctrica puede tener consecuencias graves. Desde la mirada del Estado australiano, no existe una “tarea menor” cuando se trata de electricidad.

Si bien en la práctica la aplicación de esta ley no es tan extrema —rara vez alguien será multado por cambiar una lámpara común—, el marco legal existe y respalda sanciones económicas importantes si ocurre un accidente y se comprueba que la tarea fue realizada por una persona no habilitada. En esos casos, el seguro del hogar incluso puede negarse a cubrir los daños.

Este tipo de legislación refleja una característica muy presente en la cultura australiana: la prevención por sobre la improvisación. Para los australianos, la seguridad está por encima de la comodidad o la costumbre, algo que suele sorprender a turistas y migrantes.

La ley, que parece absurda vista desde afuera, abre un debate interesante: ¿hasta dónde debe llegar el Estado en la regulación de la vida cotidiana? Mientras algunos la consideran una exageración burocrática, otros la defienden como una medida responsable que salva vidas.

Lo cierto es que, en Australia, antes de subirte a una silla para cambiar una bombita, quizás convenga pensar dos veces… o llamar a un electricista.

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