Excesos de verano: el motivo por el que las guardias siguen colapsadas

SALUD Y NUTRICIÓNAna COHENAna COHEN
el-alcohol-y-las-comidas-copiosas-son-un-detonante-frecuente-de-reflujo-y-gastritis-TM6SPY754SX7KXN4

Enero, típicamente asociado con descanso y encuentros sociales, no siempre proporciona alivio al sistema digestivo. Durante este mes, aumentan las consultas por molestias gastrointestinales debido a factores como cambios en la rutina, comidas abundantes y mayor consumo de alcohol.

El gastroenterólogo Dinimo Bolívar-Sáenz destaca: “El sistema digestivo no entra en vacaciones. Los excesos repetidos generan consecuencias inmediatas.” Muchas personas asisten al consultorio con síntomas que comenzaron como leves y se intensificaron tras días de desorden alimentario. Estos problemas, lejos de disminuir, tienden a prolongarse durante las vacaciones.

Entre las condiciones más comunes se encuentran:

  1. Intoxicaciones alimentarias: Las altas temperaturas facilitan la descomposición de los alimentos, elevando el riesgo de infecciones gastrointestinales. Los síntomas más frecuentes incluyen vómitos, diarrea y deshidratación.

  2. Crisis de reflujo gastroesofágico: Comidas abundantes y alcohol, combinados con el hábito de acostarse tras comer, aumentan la acidez y pueden causar ardor y regurgitación.

  3. Distensión abdominal y cólicos: El consumo excesivo de grasas y azúcares atrae más agua hacia el intestino, generando gases y dolor abdominal.

  4. Distrés postprandial: Sensación de plenitud, pesadez y saciedad precoz tras comidas voluminosas. La digestión se vuelve más lenta con ciertos alimentos y bebidas.

  5. Gastritis por consumo de alcohol: El alcohol irrita el estómago y puede provocar daños severos, como erosiones, que requieren atención médica.

Bolívar-Sáenz señala que, aunque muchas molestias son tratables con medidas simples, es crucial no ignorar señales de alarma como vómitos persistentes, diarrea prolongada, o dificultad para tragar. “Consultar a tiempo es esencial”, subraya.

Consejos para un cuidado digestivo en enero

Para mantener el bienestar digestivo durante el verano, el especialista sugiere:

  • Modera las porciones y evita grandes cantidades en una sola comida.
  • Mantén una buena hidratación, especialmente con agua.
  • Alterna el consumo de alcohol con agua.
  • Regula el consumo de grasas y azúcares.
  • Respeta los horarios de comida y evita acostarte inmediatamente después de comer.

“Disfrutar del verano no significa excederse diariamente. Mantener un equilibrio ayuda a cuidar la salud y reduce la necesidad de atención médica”, concluye Bolívar-Sáenz.

ÚLTIMAS NOTICIAS
Te puede interesar
Lo más visto

PERIODISMO INDEPENDIENTE