Seguridad vial en Rafaela: cifras oficiales, relato falso y una realidad que golpea todos los días

RAFAELA Carlos Zimerman
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carlos zimermanPor Carlos Zimerman

Mientras la Municipalidad de Rafaela y el intendente Leonardo Viotti continúan difundiendo supuestos logros en materia de educación vial durante 2025, la realidad de las calles desmiente de manera contundente ese relato oficial. Las cifras y los hechos concretos muestran exactamente lo contrario: no hubo avances reales ni sostenidos en la prevención de accidentes de tránsito.

Lejos de una mejora, el año 2025 terminó con 9 personas fallecidas y decenas de heridos como consecuencia de siniestros viales en la ciudad. Un saldo trágico que deja al descubierto el fracaso de las políticas implementadas y expone la distancia entre el discurso municipal y lo que efectivamente ocurre en Rafaela.

La accidentología urbana no se reduce por declaraciones ni por campañas ocasionales. En la mayoría de los casos, los siniestros están directamente relacionados con una pésima educación vial, que involucra tanto a peatones como a motociclistas y automovilistas. En Rafaela, las normas de tránsito no se respetan, y eso no es una percepción: es una constante visible en cada esquina y en cada avenida.

El problema no es nuevo ni desconocido. La diferencia es que no se encara de raíz. La gestión municipal insiste con controles esporádicos, concentrados en sectores visibles de la ciudad, que sirven más para la foto y el comunicado de prensa que para generar cambios reales y duraderos en la conducta vial. Así, se construye un relato de gestión que no se condice con la experiencia cotidiana de los vecinos.

Desde hace tiempo, venimos advirtiendo esta situación y recomendando al intendente Viotti que recurra a equipos técnicos capacitados, con experiencia y responsabilidad, capaces de diseñar e implementar políticas de seguridad vial serias, permanentes y evaluables. Sin embargo, la respuesta sigue siendo la misma: negación, cifras maquilladas y anuncios vacíos.

La sociedad rafaelina empieza a mostrar signos claros de hartazgo. Cansa que se mienta, cansa que se difundan datos que van a contramano de la realidad y cansa que se subestime a una ciudadanía que convive todos los días con el riesgo en la vía pública.

Los accidentes que se suceden a diario en Rafaela no son producto del azar. Son la consecuencia directa de una muy mala gestión en seguridad vial y de la falta de decisión política para enfrentar un problema estructural. Mientras eso no cambie, ninguna campaña en los medios "amigos por la pauta" podrá tapar lo evidente: la seguridad vial en Rafaela sigue siendo una deuda pendiente.

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