Alberto Ades respaldó el rumbo económico, pero advirtió sobre los desafíos para sostener el crecimiento

ECONOMÍA Agencia de Noticias del Interior

66f0aeeccbf74__780x780

  • Alberto Ades respaldó el proceso de estabilización económica impulsado por el Gobierno.
  • El economista advirtió sobre los riesgos de un atraso cambiario para la actividad productiva.
  • Propuso aceptar un dólar más alto para fortalecer la competitividad y reducir futuras tensiones cambiarias.
  • También planteó una reforma tributaria profunda y la recuperación del crédito como ejes de crecimiento.
  • Consideró que las grandes inversiones demorarán hasta que exista mayor certidumbre política.
  • Estimó que una baja significativa del riesgo país facilitaría el regreso de Argentina a los mercados internacionales.

El economista Alberto Ades, uno de los analistas internacionales cuyas opiniones son seguidas de cerca por el presidente Javier Milei, expresó una visión favorable sobre el proceso de estabilización económica que atraviesa la Argentina, aunque advirtió que el Gobierno deberá realizar algunos ajustes para evitar que el avance de la desinflación termine afectando la actividad económica y complique el escenario político de cara a las elecciones presidenciales de 2027.

Desde Nueva York, donde desarrolla su actividad profesional, Ades analizó la marcha del programa económico y sostuvo que el proceso de reducción de la inflación responde a una dinámica habitual en economías emergentes que buscan estabilizar sus variables macroeconómicas. Sin embargo, alertó que esa etapa suele venir acompañada por una apreciación del tipo de cambio real, fenómeno que puede generar dificultades para distintos sectores productivos.

Según explicó, la combinación entre una moneda apreciada y una economía más abierta incrementa la competencia para la industria local, especialmente para aquellas actividades con mayor utilización de mano de obra y que durante años operaron bajo distintos mecanismos de protección.

En ese contexto, el economista consideró que el principal desafío para el equipo encabezado por el ministro de Economía, Luis Caputo, consiste en evitar que el tipo de cambio quede rezagado respecto de la evolución de otras variables económicas.

A su entender, el Gobierno debería estar dispuesto a aceptar una cotización del dólar más elevada, incluso si ello implica resignar parcialmente la velocidad del proceso de desinflación durante el corto plazo. En su análisis, un tipo de cambio más alto contribuiría a reducir la demanda de divisas para ahorro y turismo, al tiempo que fortalecería la competitividad de la producción nacional frente al ingreso de bienes importados.

Ades sostuvo que una corrección cambiaria también podría actuar como un mecanismo preventivo frente a eventuales episodios de volatilidad financiera. Desde su perspectiva, llegar al tramo central del próximo año con una economía creciendo a un ritmo moderado, pero con sectores productivos debilitados y un dólar relativamente barato, podría generar tensiones sobre el mercado cambiario.

En ese marco, planteó que un mayor equilibrio entre estabilidad de precios y competitividad permitiría sostener el proceso de crecimiento sin comprometer los avances alcanzados en materia fiscal y monetaria.

El economista también formuló una serie de propuestas destinadas a impulsar la recuperación de la economía real. Entre ellas destacó la necesidad de avanzar en una profunda simplificación del sistema tributario argentino. Según explicó, reducir significativamente la cantidad de impuestos y unificar las alícuotas podría generar un fuerte estímulo para la inversión privada, aun cuando inicialmente implique una menor recaudación para el Estado.

Otro de los ejes señalados por Ades fue la recuperación del crédito. Consideró que muchas familias y pequeñas empresas continúan enfrentando dificultades para acceder al financiamiento y sostuvo que resulta necesario sanear los balances del sistema financiero para que los bancos vuelvan a otorgar préstamos de manera más activa.

En su visión, la normalización del crédito constituye un elemento indispensable para fortalecer el consumo y consolidar una recuperación económica más amplia, que no dependa exclusivamente de sectores vinculados a la minería, la energía o las exportaciones de recursos naturales.

Asimismo, propuso mantener una política monetaria que favorezca una mayor disponibilidad de liquidez para acompañar la reactivación, aun cuando ello implique flexibilizar temporalmente algunos de los objetivos de inflación fijados por el Gobierno.

Respecto de las perspectivas de inversión, Ades señaló que el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) representa una herramienta positiva para atraer capitales, aunque estimó que los grandes desembolsos demorarán en concretarse. A su juicio, muchos inversores internacionales esperan mayor certidumbre política antes de comprometer proyectos de largo plazo, especialmente con la mirada puesta en el escenario electoral de 2027.

En el plano financiero internacional, el economista se mostró optimista respecto de la evolución del riesgo país. Consideró que una reducción hasta niveles cercanos a los 300 puntos básicos permitiría a la Argentina evaluar un regreso a los mercados voluntarios de deuda en condiciones considerablemente más favorables que las actuales.

Las reflexiones de Ades reflejan una visión que combina respaldo al programa económico con advertencias sobre los desafíos que aún enfrenta el Gobierno. Si bien valoró los avances logrados en materia de estabilización, sostuvo que la consolidación del crecimiento requerirá equilibrar el combate contra la inflación con políticas que fortalezcan la producción, el crédito y la competitividad de la economía.

ÚLTIMAS NOTICIAS
Te puede interesar
Lo más visto
PERIODISMO INDEPENDIENTE