“La lavadita de cara made in Viotti”

RAFAELAAgencia de Noticias del InteriorAgencia de Noticias del Interior

1788649174762-img-1939

Después de nueve años, finalmente se puede volver a caminar por la vereda de los ex Almacenes Ripamonti. Más vale esto que nada.

Hay obras que cambian una ciudad y otras que, simplemente, permiten volver a caminar por una vereda. En el caso de los históricos ex Almacenes Ripamonti, después de nueve años de abandono y espera, lo segundo ya parece una noticia.

El intendente Leonardo Viotti decidió avanzar con lo que podríamos llamar, sin demasiadas vueltas, “la lavadita de cara made in Viotti”. Al menos, hay que reconocerlo: algo se está haciendo.

Desde el Municipio se llevó adelante una primera etapa de saneamiento del edificio mediante una cooperativa local que resultó adjudicataria de la correspondiente licitación. Parte de los materiales originales fueron recuperados con la intención de reutilizarlos, mientras se trabaja para recuperar progresivamente este espacio emblemático de la ciudad.

El resultado más concreto, por ahora, es que la vereda vuelve a estar transitable. Y después de tantos años, no es poca cosa.

Los trabajos continúan con la reconstrucción de la Recova Ripamonti, una intervención que requerirá, en determinados momentos, cerrar nuevamente el paso peatonal cuando haya que realizar tareas en altura sobre el techo. Según se informó, esos cierres serán momentáneos y el tránsito se irá habilitando nuevamente a medida que las condiciones de seguridad lo permitan.

La idea es avanzar por etapas, hasta lograr que el sector pueda ser transitado de manera permanente y segura.

Ahora bien, tampoco exageremos.

Esto recién empieza. Lo que se está haciendo es, fundamentalmente, una intervención sobre la fachada y sectores inmediatos. El histórico edificio todavía necesita muchísimo más para recuperar el esplendor que alguna vez tuvo.

Pero, como dijimos alguna vez: más vale esto que nada.

Después de nueve años, ver gente caminando nuevamente por esa vereda es, por lo menos, una señal de que el tema dejó de estar completamente congelado.

Y hablando de congelamientos, quizás no estaría mal invitar al exintendente Luis Castellano a darse una vuelta por Ripamonti. No para cortar ninguna cinta, por supuesto, sino simplemente para que pueda observar cómo luce hoy una obra sobre la que durante 12 años hubo anuncios, proyectos, promesas y discusiones.

Tal vez hasta le resulte extraño encontrar trabajadores donde durante tanto tiempo hubo solamente “la carreta”.

Porque una cosa es gobernar y otra muy distinta es hacer que las cosas sucedan.

La “lavadita de cara” de Viotti podrá gustar más o menos, podrá ser insuficiente y seguramente habrá muchísimo para discutir. Pero hay una diferencia fundamental:

esta vez, por lo menos, se está trabajando.

Y en una ciudad que esperó casi una década para volver a caminar frente a Ripamonti, eso también merece ser contado.

ÚLTIMAS NOTICIAS
Te puede interesar
Lo más visto
PERIODISMO INDEPENDIENTE