La política no logra romper con la sequía

OPINIÓN Por Julio Bárbaro*
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Los amantes de la política, como los de la música, sufrimos en exceso cuando los ejecutantes desafinan. Los futbolistas regalaban talento y armonía, podían no haber ganado pero ya habían logrado deslumbrar. Nuestros políticos no solo desafinan sino que además, no tienen partitura y no saben siquiera a cuál batuta obedecer. Viene el recuerdo de una vieja película de Fellini, “Ensayo de orquesta”, donde se observa un devenir entre el orden y el caos, existe la búsqueda de un destino más abarcador que el individual, sencillamente se trata de encontrar un director aceptado por todos. Pretendidos “liberales” imaginan a la suma de las codicias personales como la argamasa que gesta una patria y así no paramos nunca de degradarnos. Fui funcionario cuando nos daban un sobre con dólares de sobresueldo, pocos lo cuestionamos, nos estaban convirtiendo en cómplices.

Nos hemos acostumbrado a convivir optando entre ser obsecuentes o enemigos, una de las peores maneras de ir por la vida. Se degrada al peronismo hasta convertirlo en marxismo de baja intensidad, una nada sutil manera de despreciar un proyecto popular y reducirlo a un resentimiento de sectores improductivos. La política implica diálogo, negociación, acercamiento, acuerdos, y una digna vocación por trascender. Nada de eso esta presente en la demencia actual, en ninguno de los sectores ni siquiera existe un gesto de rebeldía que cuestione esta triste agresión de lugares comunes.

Escuché atentamente el discurso de Cristina. Intenta comparar su situación con la del general. Perón estaba proscripto por la dictadura, Cristina por las urnas. Al general lo debían exiliar porque su proyecto y su prestigio era su verdadero poder. Deberían analizar la historia de sus propios gobiernos porque es cierto que Macri fue peor pero no por eso los Kirchner se convierten en virtuosos. Reinstalaron la oscura teoría de “los dos demonios” entonces desde ese punto de vista como la dictadura fue asesina, ladrona y nefasta, automáticamente la guerrilla se convertiría en virtuosa. La dictadura fue lo peor que nos sucedió, el endeudamiento de Macri con el FMI fue una traición a la patria, la dictadura y el macrismo nos endeudaron en sumas similares, ambas cercanas a los cincuenta mil millones, tal vez sea lo autorizado por el mundo desarrollado para las derechas fracasadas. La dictadura necesitó asesinar a miles para lograrlo, Macri lo hizo en democracia, es mucho más grave.

Se repiten conductas, fugan capitales que luego convierten en préstamos externos y nos siguen degradando como sociedad. Pero lo absurdo en todo esto es imaginar que el gobierno ocupa el espacio del bien cuando sólo son dos versiones distintas del fracaso. Néstor nos desendeudó, es cierto, pero también nos enfrentó por convicción de que ése era el camino del poder político, cosa que nada tenía que ver con el peronismo. Peor aún, los Kirchner nunca se relacionaron con lo productivo ni respetaron a la oposición, tampoco con los derechos humanos, se inventaron un pasado a medida, y adoptaron al oscuro personaje de Zaffaroni, juez en la dictadura, izquierdista en democracia, oportunismo en estado puro. Y en la vereda de enfrente, hay oficialistas de siempre como en todos los gobiernos. Es un dato indiscutible que desde el último golpe pasamos de cuatro por ciento de pobreza al cincuenta, para algunos cínicos la culpa la tiene el Santo Padre que inventó el “pobrismo”. En tiempos de Franco llegué a Madrid e interrogué al taxista, ¿Cómo anda Franco? Me respondió con aire de certeza “tiene un problema con Dios, ¿se imagina si Dios existe lo mal que lo va a pasar ese cabrón”? Los delincuentes nacionales se enojan en exceso con el Santo Padre y contratan sicarios nacionales e importados, es que tienen la conciencia demasiado sucia como para soportar todo tipo de dignidad o virtud en cualquier versión.

Un viejo amigo se enojó porque no me deje seducir por la impunidad, primero pensaron que los que no nos hicimos ricos éramos fracasados, ahora avanzan y empezaron a considerarnos enemigos. Esto sucede aunque ya hayan logrado imponer la complicidad como único sistema vigente. La degradación humana es como la virtud, asombra en su desarrollo. Les molesta que creamos en Dios y recordemos a Perón, ¿será que eso puede limitar las ganancias de los monopolios y las tarjetas de crédito?

Tenemos una clase media fuerte que nos defiende de una izquierda ridícula, no hay peligro de caer en Venezuela, pero no tenemos lucidez para limitar la perversión de la derecha, por eso no dejan de crecer la deuda y la pobreza. Son traidores a la patria, intentan convertir al inglés que nos robó el lago en la metáfora de las Malvinas, en la Meca de los cipayos. Odian al Santo Padre, desprecian al peronismo y van en procesión hacia la humillación de los perversos. Estamos en manos de lo peor, casi no hay excepciones, al menos por ahora. La lluvia esta volviendo de a poco y en algunas partes, la política no logra romper con la sequía, al menos por ahora. Espero para todos lo mejor para el año que asoma, merecemos que renazca la esperanza.

 

 

* Para www.infobae.com

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