Escala el conflicto entre La Bancaria y el Santander por cierres de sucursales y cambios laborales

ECONOMÍA Agencia de Noticias del Interior
608470
  • La Bancaria denunció cierres de sucursales, despidos y cambios salariales en el Santander
  • El banco defendió su estrategia basada en la digitalización y la caída de la atención presencial
  • El sindicato reclamó inspecciones laborales por presuntas tercerizaciones e incumplimientos
  • Se declaró el estado de alerta y movilización, con posibles medidas de fuerza focalizadas
  • Trabajo convocó a una nueva audiencia para el 12 de febrero
  • El cierre de filiales, especialmente en Rosario, aceleró la escalada del conflicto

El enfrentamiento entre la Asociación Bancaria y el Banco Santander volvió a intensificarse tras una audiencia celebrada en la Secretaría de Trabajo, donde ambas partes expusieron posiciones contrapuestas sobre el proceso de reorganización que lleva adelante la entidad financiera. El encuentro, encabezado por el secretario general del gremio, Sergio Palazzo, no logró acercar posiciones y dejó abierto un escenario de creciente tensión, con la amenaza de medidas de fuerza focalizadas exclusivamente en el banco de origen español.

Desde el sindicato denunciaron que la entidad continúa aplicando decisiones que, a su criterio, vulneran derechos laborales y salariales. Entre los puntos más sensibles, señalaron el cierre de más de 40 sucursales en las últimas semanas, la continuidad de despidos y la existencia de presiones y amenazas dirigidas a representantes gremiales. Además, cuestionaron modificaciones en los recibos de sueldo, al advertir que el cambio de rubros impacta de manera directa en la remuneración de los trabajadores.

La Bancaria también puso el foco en la tercerización de tareas propias de la actividad bancaria. En ese sentido, reclamó inspecciones urgentes por parte de la autoridad laboral y dejó constancia de una serie de incumplimientos que, según el gremio, se vienen acumulando en el marco del proceso de ajuste y reestructuración que impulsa la empresa.

Del lado del Santander, las autoridades rechazaron las acusaciones de achique y defendieron el rumbo adoptado. Argumentaron que el banco se encuentra en plena evolución de su modelo de atención para adaptarse a los cambios en los hábitos de los clientes. Según explicaron, cerca del 90% de las transacciones ya se realiza de manera digital, mientras que la asistencia a sucursales físicas cae a un ritmo cercano al 30% anual.

En esa línea, remarcaron que la aplicación móvil del banco se posiciona entre las más valoradas del mercado financiero y destacaron que los clientes cuentan con múltiples alternativas para operar. Además de la banca digital, señalaron la existencia de corresponsalías: puntos físicos con acuerdos comerciales donde se pueden realizar pagos, cobros y operaciones habituales que antes se concentraban en las ventanillas tradicionales.

Sin embargo, las explicaciones no conformaron a la conducción sindical. Tras la audiencia, La Bancaria resolvió declarar el estado de alerta y movilización en todo el país, al tiempo que anunció la convocatoria a sus cuerpos orgánicos para definir la continuidad y profundización del plan de acción. Desde el gremio aclararon que las eventuales medidas de fuerza estarán circunscriptas al Santander y no afectarán al resto del sistema financiero.

La Secretaría de Trabajo, por su parte, citó nuevamente a las partes a una nueva audiencia prevista para el 12 de febrero. Voceros sindicales adelantaron que, si no hay respuestas concretas, continuarán las asambleas en los lugares de trabajo y se avanzará con acciones más contundentes hasta alcanzar una solución que garantice los puestos laborales y las condiciones salariales.

El conflicto tuvo uno de sus detonantes más visibles en la provincia de Santa Fe. La delegación de La Bancaria en Rosario expresó su preocupación por el anuncio de cierre de dos sucursales en el Gran Rosario, una medida que implicaría despidos. Desde esa seccional advirtieron que el plan del banco contempla el cierre de unas 36 filiales en todo el país, dos de ellas en esa región, lo que motivó la declaración de alerta y movilización en defensa del empleo.

Mientras las negociaciones continúan, el enfrentamiento expone un choque de modelos: el avance de la digitalización bancaria frente a la defensa del trabajo presencial y de las condiciones laborales históricas del sector. El desenlace dependerá ahora de la capacidad de las partes para acercar posiciones en una mesa de diálogo que, por el momento, aparece empantanada.

ÚLTIMAS NOTICIAS
Te puede interesar
Lo más visto

PERIODISMO INDEPENDIENTE