Golpe al corazón energético de Rusia: un ataque ucraniano paralizó una refinería clave

INTERNACIONALESAgencia 24 NoticiasAgencia 24 Noticias

Una de las principales refinerías de petróleo de Rusia quedó completamente fuera de servicio después de un ataque ucraniano en Orsk, en la región de Oremburgo, cerca de la frontera con Kazajistán. Las autoridades locales advirtieron que la planta podría permanecer paralizada durante al menos seis meses, una situación que amenaza con profundizar los problemas de abastecimiento de combustibles que atraviesa el país.

El gobernador de Oremburgo, Evgueni Solntsev, confirmó que el ataque provocó daños en sectores considerados estratégicos de la instalación y afectó incluso a equipamiento de origen extranjero.

Según explicó el funcionario, parte de la infraestructura dañada no puede ser reparada de inmediato y los trabajos podrían extenderse durante varios meses. Las sanciones internacionales que pesan sobre Rusia complicarían especialmente la posibilidad de conseguir determinados componentes necesarios para recuperar el funcionamiento de la refinería.

“La planta está completamente parada. Nos estamos preparando para el peor de los escenarios”, afirmó Solntsev al informar sobre la situación.

El funcionario también anticipó que la región deberá buscar combustible en el exterior para compensar la pérdida temporal de capacidad de refinación y garantizar el suministro destinado tanto a los automovilistas como a las empresas.

El episodio representa un nuevo desafío para el sector energético ruso, que durante los últimos meses ha enfrentado dificultades para mantener un abastecimiento estable de combustibles debido a los daños provocados por ataques contra instalaciones petroleras y a las restricciones que dificultan el acceso a determinados repuestos y equipos.

La refinería de Orsk tiene además una importancia estratégica por su ubicación en el sur de Rusia y por su capacidad para abastecer a distintas zonas de la región. Su paralización podría obligar a reorganizar el transporte y distribución de combustibles para cubrir el déficit generado.

El reconocimiento público de los daños y de las dificultades para reparar la infraestructura también constituye una señal poco habitual por parte de las autoridades rusas. La combinación de los ataques ucranianos y las sanciones internacionales está aumentando la presión sobre un sector considerado fundamental para la economía y para el funcionamiento de las fuerzas rusas.

Mientras continúan los ataques contra instalaciones vinculadas a la producción y procesamiento de hidrocarburos, Moscú enfrenta el desafío de sostener el abastecimiento interno sin que las interrupciones terminen trasladándose a los precios y a la actividad económica.

La situación en Orsk podría convertirse así en un nuevo foco de preocupación para Rusia, especialmente si la paralización se extiende durante todo el período previsto y obliga a incrementar las importaciones para cubrir la demanda regional.

ÚLTIMAS NOTICIAS
Te puede interesar
Lo más visto
PERIODISMO INDEPENDIENTE