Sueldos: estos son los ganadores y perdedores de los cambios en el Impuesto a las Ganancias

ECONOMÍA 07/07/2024 Paula Martínez*
568983

Los cambios en el Impuesto a las Ganancias incluidos en el paquete fiscal que el Congreso aprobó junto con la Ley de Bases trajeron mucha controversia porque implican que más gente comience a pagar el tributo.

Sin embargo, no todas son malas noticias para los contribuyentes, ya que hay varios que ahora pasarán a tributar menos. Incluso, muchos de quienes quedarán alcanzados tendrán la posibilidad de incorporar deducciones para reducir la base imponible del impuesto y pagar un monto más bajo.

"Con el nuevo esquema la recaudación tributaria, seguramente, aumentará pero se va a distribuir entre más personas. Se empieza a pagar con salarios más bajos y se incrementa la cantidad de gente alcanzada, pero baja la incidencia del impuesto para quienes ya pagaban", explica Cecilia Principi, tributarista del Estudio Castillo y Asociados.

Cuáles son las modificaciones en Ganancias

Desde enero de 2024, el Impuesto a las Ganancias tenía un régimen cedular para la mayoría de los empleados y el régimen general para directores, personal jerárquico (del sector público y privado) y autónomos.

En el impuesto cedular, había una deducción única de 180 salarios mínimos anuales que equivalían a $2.340.000 bruto por mes. No se podía deducir nada más salvo servicio doméstico y aportes a SGR. A partir de ahí se aplicaba una alícuota de entre el 27% y 35% sobre el excedente.

En el régimen general, sí se permitían las deducciones habituales pero con un piso mucho más bajo y con una escala que comenzaba en el 5 por ciento.

Ahora, a partir de la vigencia de la nueva ley, se elimina el régimen cedular y todos tributan por el esquema general, con nuevas deducciones. Además, se modifica la tabla de alícuota de manera que cada escalón tiene límites más altos.

"La tabla se ‘estira’ y va a costar más que antes llegar a la alícuota máxima del 35%. Es muy importante el efecto porque el aumento de los tramos de la escala va del 190% al 440% en el último escalón. Realmente se va a notar la progresividad del impuesto, va a alcanzar a más personas pero de una manera suavizada", agrega la especialista.

Quiénes ganan y quiénes pierden con los cambios del impuesto

Con estas modificaciones hay claros ganadores y perdedores en el nuevo esquema.

Empleados con sueldos brutos entre $1.800.000 y $2.340.000 por mes. Este grupo antes no estaba alcanzado por el impuesto a las Ganancias y ahora sí. Por lo tanto, son los que salen perdiendo con el cambio. De todos modos, el monto que empiezan a pagar es bajo y, en ningún caso, supera el 3% de su ingreso neto (de bolsillo). Además, ahora podrán incorporar distintas deducciones que les permitirán reducir la carga del impuesto.

"Una buena noticia es que, en septiembre, habrá una actualización de los parámetros según el índice de precios al consumidor acumulado entre junio y agosto, por lo que el piso va a subir", aclara Principi.

El caso anterior pero con cónyuge y 2 hijos a cargo. Si el empleado con sueldo bruto inferior a $2.340.000 incluye deducciones por cargas de familia, el nuevo esquema es casi indiferente e incluso, levemente mejor, ya que no pagan nada hasta un salario de 2.360.000 pesos.

Empleados con sueldos superiores a $2.340.000. En este caso, la situación varía según cada uno. Quienes no tienen ninguna deducción por realizar, con el nuevo esquema pagarán más hasta un nivel salarial aproximado de $3 millones. En cambio, a partir de ese nivel, el monto a abonar por mes será más bajo.

Además, como ahora se permite incorporar deducciones, se puede reducir la incidencia del impuesto declarando cargas de familia, gastos médicos, aportes al servicio doméstico y otros ítems.

Directores y personal jerárquico. En cambio, quienes no podían tributar bajo el impuesto cedular, sino que lo hacían por el régimen general, tenían un piso mucho más bajo ya que pagaban Ganancias sobre el excedente de $526.530 brutos si no tenían deducciones o desde $696.520 si eran casados con dos hijos.

A partir del nuevo esquema, el mínimo se unifica con el resto de los empleados y sube a $1.800.000 y $2.360.000, respectivamente, con una clara ventaja respecto al sistema del primer semestre de 2024.

Autónomos. Los trabajadores independientes se ven claramente beneficiados con los cambios, tanto en las deducciones como en la escala. "Hay una mejora muy importante, van a pasar ‘de la noche al día’ con este esquema", dice la tributarista. Es que, hasta ahora tenían que tributar a partir de un ingreso de $410.000 y ese mínimo sube a $1.160.000, sin deducciones, o $1.600.000 para casados con dos hijos.

Cuánto pagaban y cuánto pagarán los empleados según su sueldo
En el caso de los empleados en relación de dependencia que cambian del régimen cedular al nuevo esquema general, las modificaciones con la nueva ley dependerán de su nivel salarial y de la posibilidad o no de incorporar deducciones para reducir la base imponible del impuesto.

Quienes antes no estaban alcanzados por Ganancias  (sueldos brutos inferiores a $2.340.000) ahora comenzarán a pagar a partir de un salario bruto de $1.800.000 pero serán montos bajos (ya que las alícuotas parten del 5% sobre el excedente).

Por ejemplo, en el caso de un trabajador sin ninguna deducción que cobra de bolsillo $1.500.000 ($1.807.229 bruto) debe abonar $300 por mes de Ganancias. Si esa persona puede deducir a su cónyuge o conviviente y a dos hijos menores, sigue sin pagar nada.

Para un sueldo neto de $2 millones ($2.409.639 bruto), sin deducciones, el pago mensual de Ganancias sube a $ 59.140 (el 2,96% del ingreso de bolsillo), un monto mayor a los $18.802 que venía pagando. Pero, esa carga impositiva se podría reducir con deducciones. Por ejemplo, si incluyera cónyuge y dos hijos, sólo abonaría $936, mucho menos que antes.

Para sueldos más altos, la situación mejora en todos los casos, aún sin incluir ninguna deducción. Por ejemplo, con un salario de bolsillo de $2.614.950 ($3.000.000 bruto) antes abonaba $192.120 y ahora baja a $184.818 sin deducciones o $83.398 si tiene cargas de familia estándar.

Para montos salariales superiores también ahora tendrán un beneficio porque las alícuotas que pagan son más bajas. Recién llegan a la tasa máxima del 35% con un ingreso bruto aproximado de 4.950.000 pesos.

"Los que van a perder son los solteros (sin deducciones) con un bruto superior a $2.340.000 y, a partir de los $3.000.0000, aproximadamente empiezan a tener un ahorro frente a la ley anterior.  En cambio, un casado con hijos siempre verifica ahorro (paga menos impuesto) versus ley anterior,  partiendo de sueldo de $2,34 millones en adelante, y ese ahorro se va reduciendo a medida que tiene mayores ingresos", concluye la especialista.

Todos estos valores regirán hasta agosto ya que en septiembre, los parámetros se actualizarán para acompañar la inflación (y la recuperación salarial).

 

 

* Para www.iprofesional.com

Últimas publicaciones
Te puede interesar
Lo más visto

PERIODISMO INDEPENDIENTE