La IA empuja nuevas oportunidades de inversión más allá de las tecnológicas

ECONOMÍA Agencia de Noticias del Interior
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  • La inteligencia artificial impulsó ganancias más allá de las grandes tecnológicas.
  • La energía solar se recuperó en 2025 tras un año previo negativo.
  • El crecimiento de los centros de datos elevó la demanda energética.
  • El comercio electrónico mostró una fuerte expansión global.
  • Empresas de África y Asia lideraron los rendimientos del sector.
  • Fondos cotizados aparecen como opción para diversificar riesgos.

La inteligencia artificial se consolidó en los últimos años como uno de los grandes motores del mercado financiero global. Las fuertes subas en acciones de compañías como Nvidia, Google o Microsoft captaron la atención de inversores de todo el mundo y reforzaron la idea de que la revolución tecnológica tiene ganadores claros. Sin embargo, detrás de ese fenómeno visible existe un universo menos evidente de empresas y sectores que también están capitalizando el avance de la IA y muestran desempeños destacados en la Bolsa, con proyección hacia 2026.

Uno de esos rubros es la energía solar. Tras un 2024 marcado por caídas y ajustes, el sector volvió a cobrar impulso en 2025, de la mano de una combinación de factores estructurales. El analista económico Damián Di Pace señala que la mayor electrificación de la economía, el crecimiento exponencial de los centros de datos vinculados a la inteligencia artificial y el renovado impulso de políticas ambientales crearon un escenario favorable para las energías limpias. “Después de un año flojo, la energía solar volvió a cargar batería”, resume.

El crecimiento de la IA no es neutro desde el punto de vista energético. Los centros de datos que sostienen modelos cada vez más complejos demandan cantidades crecientes de electricidad, lo que reabre el debate sobre cómo abastecer ese consumo sin agravar los problemas ambientales. En ese contexto, la energía solar aparece como una alternativa estratégica, tanto por su escalabilidad como por su alineación con los compromisos de descarbonización asumidos por numerosos países y empresas.

Los números reflejan ese cambio de tendencia. First Solar, fabricante de paneles solares, acumuló un rendimiento del 41% durante 2025 y encadenó tres años consecutivos de crecimiento. SolarEdge, en cambio, mostró una dinámica más volátil: tras desplomarse un 85% en 2024, rebotó con fuerza y cerró 2025 con una suba cercana al 94%. El caso ilustra uno de los rasgos centrales del sector: altas oportunidades, pero también riesgos elevados. Para quienes buscan una exposición más diversificada, los fondos cotizados que agrupan distintas empresas de energías limpias aparecen como una alternativa para mitigar la volatilidad.

Otro de los sectores que se vio potenciado por la inteligencia artificial es el comercio electrónico. Según Di Pace, 2025 fue un año de expansión acelerada para los marketplaces, impulsada por el crecimiento de las compras online, la incorporación masiva de herramientas de IA en logística, marketing y atención al cliente, y la expansión de los mercados emergentes. África y América Latina, en particular, mostraron tasas de crecimiento superiores al promedio global.

Las proyecciones acompañan ese optimismo. El comercio electrónico mundial se encamina a mover cerca de 7,8 billones de dólares en 2028, lo que representaría aproximadamente el 23% del comercio minorista global. Ese volumen convierte al sector en una de las grandes apuestas de mediano plazo para los inversores, especialmente en un contexto donde la digitalización del consumo parece irreversible.

Dentro de ese universo, algunas compañías sobresalieron por su desempeño. Jumia, considerada la principal plataforma de comercio electrónico en África, registró un crecimiento interanual del 80% y una suba acumulada superior al 200% en 2025, apalancada en su modelo integral de ventas, logística y servicios. Pinduoduo, enfocada en el mercado chino y con fuerte presencia en el sector agrícola, sorprendió con rendimientos superiores al 100% en el acumulado anual. Alibaba, por su parte, mostró una recuperación significativa tras la distensión de las tensiones entre China y Estados Unidos, con una suba interanual cercana al 82%.

Más allá de las acciones individuales, los fondos cotizados especializados en comercio electrónico ofrecen una vía de diversificación para capturar el crecimiento del sector. Estos instrumentos agrupan a empresas líderes del rubro y permiten reducir la exposición a los vaivenes propios de cada compañía en particular.

En conjunto, la expansión de la inteligencia artificial no solo redefine el mapa tecnológico, sino que también reconfigura oportunidades de inversión en sectores tradicionales y emergentes. Energía y comercio, dos pilares históricos de la economía, encuentran en la IA un nuevo impulso que amplía el abanico de alternativas para los inversores de cara a 2026.

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