Es hora de gobernar, no de vender relatos

RAFAELA Por Carlos Zimerman

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El intendente Leonardo Viotti anunció una serie de medidas para reducir gastos municipales. La pregunta que surge de manera inmediata es simple: ¿comenzará alguna vez por donde realmente debe comenzar?

Porque si de verdad existe vocación de austeridad, el primer gasto que debería revisar es la gigantesca estructura de pauta publicitaria que sostiene el municipio. La explícita y también la implícita. La que figura en los expedientes y la que se distribuye para comprar silencios, voluntades y relatos favorables a una gestión que hace tiempo dejó de generar entusiasmo y que cada día muestra con mayor crudeza sus limitaciones. El intendente tiene la obligación de revisar con criterio y transparencia a quién le entrega la pauta publicitaria municipal. En tiempos de ajuste, cada peso debe justificarse. Es legítimo preguntarse qué audiencia tiene cada medio, qué alcance real posee y cuáles son las mediciones objetivas que respaldan la inversión que realizan todos los contribuyentes.

"El intendente tiene que revisar a quién le da pauta publicitaria, qué audiencia tiene cada medio y cuáles son las mediciones que justifican que los vecinos financien esos espacios con sus impuestos."

No estamos frente a una crisis provocada porque el Concejo Municipal se negó a acompañar un nuevo aumento de impuestos. Esa explicación es demasiado cómoda. Lo cierto es que durante los últimos años los contribuyentes rafaelinos soportaron incrementos descomunales de las tasas municipales y, sin embargo, la administración sigue diciendo que los recursos no alcanzan.

Entonces la pregunta es inevitable: ¿para qué sirvieron esos aumentos?

La respuesta parece estar a la vista. No sirvieron para resolver los problemas estructurales de la ciudad ni para construir un municipio más eficiente. Sirvieron para alimentar una estructura burocrática cada vez más pesada, más costosa y menos efectiva.

Todavía nadie pudo explicar convincentemente qué hace exactamente Fernando Muriel dentro del organigrama municipal. Su cargo representa un costo millonario para todos los rafaelinos y, sin embargo, resulta prácticamente imposible encontrar una definición concreta sobre su aporte a la gestión. (REPRESENTA UN GASTO ANUAL MAYOR A LOS $40.000.000) Si el objetivo es optimizar recursos, quizás sería saludable comenzar por allí.

También resulta llamativo que se presente como una gran solución la suspensión del transporte público los sábados. El problema del sistema no está en un día de funcionamiento más o menos. El problema es mucho más profundo.

El transporte público de Rafaela está mal diseñado, mal planificado y completamente alejado de la realidad de la demanda. El déficit multimillonario que genera no es una sorpresa ni una consecuencia de la coyuntura económica. Es el resultado de años de decisiones equivocadas y de la falta de coraje político para discutir una reformulación integral.

"El transporte público le genera al municipio una pérdida millonaria. Viotti debe tener la valentía de atacar el problema de raíz, sin compromisos sectoriales ni concesiones políticas. Gobernar también implica tomar decisiones difíciles cuando los números ya no cierran."

Lo que propone el gobierno municipal no es una solución. Es un parche.

Y los parches tienen una característica conocida: duran poco.

De hecho, gran parte de la gestión de Leonardo Viotti parece construida sobre esa lógica. Se improvisa, se corrige sobre la marcha, se anuncian medidas parciales y se busca ganar tiempo. Pero la realidad termina imponiéndose siempre.

Ya transcurrió suficiente tiempo desde la asunción del actual intendente. La etapa de las excusas está agotada. La herencia recibida puede explicar algunas dificultades, pero ya no alcanza para justificar todos los errores.

Los vecinos empiezan a observar las consecuencias de una administración que muchas veces parece más preocupada por construir una estrategia electoral que por resolver los problemas concretos de la ciudad.

Rafaela necesita un gobierno que gestione. Que establezca prioridades. Que elimine gastos superfluos. Que deje de financiar relatos favorables y empiece a rendir cuentas de manera transparente. Que tenga la valentía de discutir los problemas de fondo y no se limite a aplicar retoques cosméticos para atravesar la coyuntura. No es cierto que los Juegos Odesur no le vayan a costar dinero a los rafaelinos. Se va a gastar un dineral y los vecinos tienen derecho a saber exactamente cuánto. Desafío al intendente a debatir públicamente cuáles serán los gastos que deberá afrontar el municipio. No se le puede seguir mintiendo a la gente ni disfrazar de costo cero lo que claramente demandará recursos de todos los contribuyentes.

"No es cierto que los Juegos Odesur no le vayan a costar dinero a los rafaelinos. Se va a gastar un dineral y los vecinos tienen derecho a saber exactamente cuánto. Desafío al intendente a debatir públicamente cuáles serán los gastos que deberá afrontar el municipio. No se le puede seguir mintiendo a la gente ni disfrazar de costo cero lo que claramente demandará recursos de todos los contribuyentes."

La política municipal no puede seguir funcionando en modo campaña permanente.

Es hora de gobernar en serio.

Porque cuando los recursos faltan, la solución no es seguir metiendo la mano en el bolsillo de los contribuyentes. La solución es administrar mejor, gastar menos y demostrar que cada peso que aporta el vecino tiene un destino claro y una utilidad concreta.

Eso es gestionar.

Todo lo demás son excusas.

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