



La muerte de Ceferino Díaz generó una profunda conmoción en el fútbol argentino. El exmediocampista, que falleció este jueves a los 53 años, dejó una huella imborrable en el ascenso, donde construyó una extensa trayectoria y se transformó en uno de los grandes referentes de Olimpo de Bahía Blanca.
Dueño de un estilo aguerrido y solidario dentro del campo de juego, Gustavo Alfaro llegó a definirlo como un futbolista "todoterreno", una descripción que resumía a la perfección el despliegue y el compromiso que mostraba en cada partido.
Sus primeros pasos y una extensa carrera
Nacido en Juan N. Fernández, partido de Necochea, Ceferino Díaz inició su carrera en Defensores de esa localidad y luego pasó por Jorge Newbery de Lobería. En 1993 fue una de las figuras del equipo que conquistó la Liga Necochea, poniendo fin a una sequía de 25 años sin títulos.
Con el paso del tiempo, el volante central desarrolló una extensa carrera en distintas categorías del fútbol argentino. Jugó en Huracán de Tres Arroyos, Almirante Brown de Arrecifes, Cipolletti, Quilmes, Argentinos Juniors, Unión de Santa Fe y Guillermo Brown de Puerto Madryn, además de tener un paso por Deportivo Quito, de Ecuador.
El ídolo de Olimpo
Más allá de su recorrido por distintos clubes, su etapa más recordada fue con la camiseta de Olimpo de Bahía Blanca, donde se convirtió en un referente dentro y fuera de la cancha.
El 27 de diciembre de 2001 protagonizó una de las jornadas más importantes de la historia del club. En la final por el ascenso ante Instituto, Olimpo goleó 4-0 y consiguió por primera vez subir a la Primera División, con Díaz como una de las grandes figuras del encuentro.
Aquella tarde, el mediocampista no solo manejó el ritmo del partido, sino que anotó dos goles decisivos para sellar una victoria histórica que quedó grabada en la memoria de los hinchas aurinegros.
Con una carrera marcada por el esfuerzo, la entrega y el liderazgo, Ceferino Díaz dejó una marca profunda en el ascenso argentino, donde será recordado como uno de esos futbolistas que hicieron del sacrificio y la pasión su principal sello de identidad.








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