El Tesoro enfrenta vencimientos por $10,8 billones y busca extender los plazos de la deuda

ECONOMÍA Agencia de Noticias del Interior

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  • El Tesoro buscará renovar vencimientos por $10,8 billones durante la última semana de octubre.
  • El canje de una letra dólar linked redujo de $16,3 billones a $10,8 billones los compromisos previstos para el cierre del mes.
  • El mercado espera que Finanzas logre refinanciar la totalidad de las obligaciones y extienda los plazos de pago.
  • Los títulos en pesos mostraron mayor resistencia que los activos en dólares, pese al aumento del riesgo país.
  • El programa financiero contempla completar US$800 millones en colocaciones durante este año y obtener US$5.000 millones en el mercado local en 2027.
  • La demanda estacional de dinero y una eventual suba de las tasas podrían complicar la colocación de bonos de mayor plazo.

El Gobierno afrontará esta semana una nueva prueba para su estrategia de financiamiento en moneda local, con vencimientos por $10,8 billones que la Secretaría de Finanzas buscará renovar en su totalidad. La operación llegará después de un canje que permitió reducir en casi $6 billones los compromisos previstos para el cierre de octubre y abrió margen para que el Ministerio de Economía intente extender los plazos de pago hacia los próximos años.

Las expectativas del mercado apuntan a que el Tesoro podrá refinanciar el 100% de las obligaciones que vencen durante los próximos días. La atención estará puesta no solo en el nivel de renovación, sino también en las condiciones de los instrumentos que se ofrezcan y en la posibilidad de recuperar alternativas de financiamiento de mediano y largo plazo. El objetivo oficial es evitar que la deuda se concentre en compromisos trimestrales que obliguen a enfrentar sucesivas instancias de negociación en un período relativamente corto.

El resultado del último canje contribuyó a reducir la presión inmediata. El martes, el Tesoro consiguió rescatar el 72,85% de la letra dólar linked D30O6, cuyo vencimiento original ascendía a unos US$5.350 millones. Para concretar la operación, ofreció tres instrumentos atados a la evolución del dólar, con vencimientos el 30 de noviembre de 2026, el 15 de enero de 2027 y en junio del próximo año.

De los US$3.896 millones rescatados, US$2.662 millones fueron adjudicados en la letra con vencimiento a fines de noviembre, otros US$1.034 millones se colocaron en el instrumento de enero y US$201 millones se destinaron al título previsto para junio de 2027. Los US$1.452 millones restantes amortizarán el 30 de octubre. Con esta operación, los compromisos en pesos equivalentes al cierre del mes pasaron de $16,3 billones a $10,8 billones.

La evolución de los activos en moneda local constituye otro elemento relevante para la estrategia oficial. Pese al incremento del riesgo país, los títulos en pesos mostraron una resistencia mayor que los instrumentos denominados en dólares, de acuerdo con el análisis del mercado. Entre los factores que explican ese comportamiento aparecen la administración de la liquidez entre el Tesoro y el Banco Central, la oferta de divisas proveniente del agro y de los sectores de petróleo y gas, las colocaciones corporativas y subsoberanas y la acumulación de reservas internacionales.

Ese desempeño, sin embargo, no elimina los riesgos que enfrenta el programa financiero. Una de las variables que seguirá de cerca el mercado será la evolución de las tasas de interés durante los últimos meses del año. Noviembre y, especialmente, diciembre suelen registrar una mayor demanda estacional de dinero, un fenómeno que puede incidir sobre las condiciones de liquidez y presionar al alza el costo del financiamiento en moneda local.

Si el Gobierno decide mantener una política restrictiva y evitar una mayor inyección de pesos, las tasas podrían subir. En ese escenario, los títulos de vencimientos más largos serían particularmente sensibles, precisamente los instrumentos que Finanzas necesita colocar para extender la estructura de la deuda. La eventual decisión de permitir una mayor corrección del tipo de cambio también podría modificar las expectativas de los inversores y las preferencias entre activos en pesos y alternativas vinculadas al dólar.

En paralelo, el equipo económico deberá definir qué lugar ocuparán los bonos en moneda extranjera dentro de su programa de financiamiento. El mercado espera que se retomen las colocaciones de mediano y largo plazo y observa especialmente la posibilidad de que el Gobierno vuelva a incluir el Bonar 2029 en las próximas licitaciones. Para completar el programa previsto para este año restan colocar US$800 millones, mientras que las necesidades de financiamiento para 2027 contemplan emisiones por US$5.000 millones.

El secretario de Finanzas, Federico Furiase, transmitió a directivos de compañías de seguros que el programa del próximo año contempla obtener esos recursos en el mercado local. La estrategia apunta a sostener el financiamiento y reducir las dudas sobre la capacidad de afrontar los vencimientos sin depender de renovaciones frecuentes.

La resolución de la elección presidencial en Brasil también será seguida por los inversores debido a su posible impacto sobre los mercados financieros argentinos. Con ese telón de fondo, la licitación de esta semana permitirá evaluar la disposición de los tenedores a continuar financiando al Tesoro y el margen que conserva el Gobierno para alargar los plazos. El desafío no será únicamente renovar los compromisos inmediatos, sino hacerlo sin que un eventual endurecimiento de las condiciones monetarias termine deteriorando el atractivo de los instrumentos que necesita colocar.

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