German Brunassi y Eduardo Amadeo, emocionaron al país

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MIRÁ EL VIDEO. German Brunassi y Eduardo Amadeo Recordaron el paro cardíaco del legislador en una estación de servicio y su milagrosa recuperación.
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"Me morí y un señor me salvó”, habían sido las primeras palabras que se escucharon del diputado de Cambiemos, Eduardo Amadeo, al relatar públicamente el dramático episodio que le tocó vivir el pasado 5 de agosto, cuando sufrió un paro cardiorrespiratorio. El legislador estuvo este martes en TN junto a Margarita Stolbizer para hablar de la crisis económica y, en un lapso de la charla, se dio un emotivo cruce telefónico con aquel "señor" que resultó ser un médico Rafaelino de 42 años.

Ni al mejor guionista de cine se le hubiese ocurrido tamaña historia. Amadeo volvía de visitar a a su hija y sus nietos cuando paró a cargar nafta en una ruta entre Paraná y Buenos Aires. Mientras esperaba a un costado, la válvula se trabó y sus pulmones aspiraron los casi 10 litros de nafta que cayeron sobre su cuerpo. Al ser asmático, el síntoma se agravó y el legislador se desvaneció producto de un paro cardiorrespiratorio.

En diálogo con Palabra de Leuco, Amadeo relató que en ese momento el médico Germán Brunassi "salió de un auto, se tiró encima mío y comenzó a reanimarme". Y detalló: "Justo es un médico rescatista entrenado para eso. Me revivió. Le debo la vida".

La historia, ante la sorpresa de Amadeo, la siguió contando al aire Brunassi, quien explicó: "Volvía con unos amigos de un encuentro católico. Paramos a cargar nafta y veo a una persona que se cae sobre una mujer. Me acerco y se cae encima mío".

"Me percato que estaba en un paro cardiorrespiratorio. Cuando lo recuesto constato también que su corazón había dejado de latir. En ese momento empiezo con maniobras básicas de reanimación", agregó.

Pero que Brunassi esté presente justo en ese lugar no fue el único milagro. "Del otro lado de la estación de servicio había una ambulancia que venía de un evento. Nos facilitó oxígeno y un suero", relató el médico, quien contó que también se acercó "una médica de un pueblo cercano".

"A los 10 minutos, Eduardo tenía pulso pero estaba en coma y no podía respirar por sus propios médicos", relató Brunassi, hasta que llegó un ambulancia de alta complejidad que lo trasladó al hospital, donde estuvo ocho días entubado. 

Amadeo contó que la primera vez que habló con Brunassi, el médico le dijo: "Fue Dios, yo solo fui su instrumento". Justamente, el especialista en clínica médica atribuyó el suceso en la fe: "Soy un intermediario entre Dios y las personas. Eso me permitió que esto tenga un final feliz. No tiene otra explicación lógica".



Fuente: Clarín

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