José Luis Lingeri: "No tiene sentido atacar a otros miembros de la coalición como hizo Máximo Kirchner"

POLÍTICA Por Agencia de Noticias del Interior
jose-luis-lingeri-1438516

Uno de los principales referentes en la CGT, José Luis Lingeri, resaltó que "el movimiento obrero estuvo relegado de la participación política" en el último tiempo. A su vez, enfatizó que "está faltando un liderazgo claro" y que "hay que lograr un plan de estabilización de la inflación". "No tiene sentido atacar a otros miembros de la coalición como hizo Máximo Kirchner", sentenció en Modo Fontevecchia, por Net TV y Radio Perfil (FM 101.9).

Estos cuatro actos del 17 de octubre, ¿indican que se quebró el Frente de Todos? ¿Pasó lo mismo con el sindicalismo?

Históricamente el movimiento obrero tuvo sus matices y sus divisiones. A esto se suma que hay nuevos movimientos, como los sectores sociales, que son parte de la realidad y de los problemas que tiene Argentina. El acto de Obras Sanitarias fue un día de reflexión y volver a nuestras fuentes.

No se están peleando candidaturas ni aspiro a tener un cargo político. Pretendo terminar mi gestión y aportar en lo que pueda. Siempre fui una persona de consenso y diálogo. Por eso, cuando planteamos el tema de la representación que le dio Juan Domingo Perón a los trabajadores, a partir de 1945, hoy notamos que eso se ha diluido.

En abril de 1946, ingresaron al Congreso, diputados y senadores que habían sido dirigentes sindicales. Se acompañó todo el proceso durante esos años, con una alta tasa de sindicalización. Pero, en el último tiempo, el movimiento obrero estuvo relegado de la participación política. Por eso decimos que queremos recuperar el lugar.

No hemos sido parte de las listas ni de la construcción de un partido. Esto es lanzar lo que históricamente fueron las 62 organizaciones gremiales peronistas, donde llegamos a tener más de 30 diputados. Hay que seleccionar a los mejores valores y no asustarse cuando el alumno supera al maestro. Hoy me da tristeza que se vayan jóvenes de la Argentina y que Ezeiza sea una puerta de salida. También hay que volver a la cultura del trabajo.

Esta pérdida de representación del movimiento sindical, ¿cuándo comenzó?

Venimos desde hace años con este tema. Llevamos tiempo diciendo que la pobreza en Argentina es estructural, que no la hemos podido erradicar. Ha subido un poco la indigencia también. Estos valores nos preocupan. No hay que tenerle miedo a las PASO o a cualquier sistema de elección de representantes. No se puede hacer todo en una oficina, con una lapicera en mano. Hay muchos compañeros del movimiento obrero que pueden estar capacitados.

Las divisiones internas del peronismo

Usted comenzó su carrera sindical en la época del Rodrigazo. En el discurso del La Cámpora, con cierto ninguneo al sindicalismo, ¿hay una nueva vuelta de aquella discusión entre el ala izquierda del PJ y los sindicatos?

Por supuesto. Volver a eso quiere decir que no aprendieron nada. Me tocó vivir los setenta y enfrentar eso por parte de los sectores más radicalizados del peronismo. Nosotros estamos divididos, pero a la oposición no le sobra nada. Esto quiere decir que falta madurez y capacidad de la clase política. También está faltando un liderazgo claro, como el de Perón, Raúl Alfonsín o Carlos Menem.

Después eso se perdió y pagamos muy alto el precio de los compañeros sindicales desaparecidos. Por eso no quiero volver a esa época.

¿Qué le pareció el discurso de Máximo Kirchner el 17 de octubre?

No tiene sentido atacar a otros miembros de la coalición como hizo Máximo Kirchner. La propia Cristina Kirchner designó al Presidente. Hoy el mundo tiene dos problemas grandes: el energético y el alimentario. Eso golpea a la Argentina y a todos los países. Acá estamos discutiendo una inflación cercana al 100% y la economía se quedó sin dólares.

Se intensificaron los controles, los empresarios se apuraron a subir los precios y esto explica la aceleración de la inflación. Pero nosotros no vamos a permitir que se pierda el poder adquisitivo de los salarios. Y para los que hablan del acuerdo con el Fondo, el Gobierno está cumpliendo con las metas que pactó con el FMI.

A nadie le gusta, pero esa deuda la tomó el gobierno anterior, y hay que hacerse cargo. Un default sería peor, lo mismo que devaluar el tipo de cambio.

La gestión del ministro de Economía y la preocupante inflación

Este martes estuvo presente en un acto junto a Malena Galmarini. ¿Cuál es su relación con Sergio Massa? ¿Qué expectativas tiene sobre su futuro político?

Tengo una relación de muchos años. A Malena la conozco de chica por su padre y su madre. Por Massa tengo un aprecio y está haciendo un gran esfuerzo. Pero si ahora vamos por él, no nos quedan más balas. Tenemos que ayudarnos entre todos para llegar al 2023. Para eso hay que lograr un plan de estabilización de la inflación, porque con estos valores nada funciona bien.

El ejemplo a seguir es el abrazo entre Perón y Balbín, pero no lo entienden. Se profundizó el odio y la grieta. Veía también lo que decían en el Coloquio de IDEA, que había que ceder para crecer, y todos tenemos que poner algo.

¿Dentro del movimiento obrero había una predisposición para hacer un acuerdo contra la inflación?

Sí, nosotros hablamos con todos los sectores para buscar un acuerdo que nos permita salir de esta encrucijada. Hace 30 o 40 años que estamos como un perro que se quiere morder la cola, dando vueltas sobre lo mismo. No da más el país y tenemos que pensar en el futuro de nuestra Patria. Hay que buscar consensos porque, de lo contrario, el país no va a tener salida.

 

 

Con información de www.perfil.com

Te puede interesar