El rezo por la soja

POLÍTICA 13 de noviembre de 2022 Por Agencia de Noticias del Interior
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La sequía se ha vuelto, paradójicamente, un frente de tormenta. El agravamiento de la situación climática trae consecuencias devastadoras en toda la cadena agroexportadora y, por ende, en las arcas nacionales para 2023, justo cuando ningún número debe fallar para los planes del Gobierno. Menos producción es escasez de dólares y eso es lo que se viene. El círculo rojo productivo de la zona núcleo ya alerta de las consecuencias aunque no termina de proyectarlas. Los gobiernos están en la misma: una bola de nieve ante sus ojos que no deja de crecer y no pueden pararla.

Con la siembra del trigo en pleno proceso, se estima que por la sequía y las heladas de octubre será la peor cosecha de trigo de los últimos siete años y por mucho. El rinde más bajo en 15 años, la pérdida de superficie cosechada más alta en 40 años y así, una más pálida que otra. “Es tan grande lo que se viene que da miedo ponerle números”, se sinceró un dirigente rural. De la soja, mejor, por ahora, ni pensar. Por eso patean la siembra, pero estirarla implica disminuir el rinde, que ya se proyecta como el más bajo de los últimos doce años. 

La Guía Estratégica para el Agro de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) estima una producción de trigo de apenas 11,8 millones de toneladas (Mt), la mitad del año pasado, que, con el stock sobrante, totalizará casi 15 Mt disponibles para consumo interno y exportaciones. Éstas apenas serán de 7 Mt cuando el año pasado fueron 15 Mt: Argentina se perderá exportar, al menos, US$ 2.000 millones respecto al ciclo actual. "Es un cimbronazo", definen en el recinto de granos. 

“La miseria reparte miseria”, dice  el vice de la Confederación de Asociaciones Rurales de Santa Fe (Carsfe), Gustavo Sutter Schneider para graficar que la seca no sólo le pega a los productores sino a toda la cadena, desde el productor chico del sur santafesino a la Bolsa de Comercio de Rosario que tendrá pérdidas millonarias por menores análisis de laboratorio y registraciones de contratos. Los arrendamientos también parece que se complicarán, explica el dirigente rural, al punto que se empiezan a ensayar refinanciaciones para el pago de alquileres y distintos acuerdos entre los dueños y los que trabajan el campo.

La industria molinera hace un mes viene masticando este panorama. "Hay que asegurar el abastecimiento interno que son 6,5 Mt. Estamos abocados a que se note lo menos posible en el mercado interno", reflexionó el presidente de la Federación Argentina de la Industria Molinera (FAIM), Diego Cifarelli. El Gobierno seguramente deberá reunirse en las próximas semanas para contener el precio del pan.

Las agroexportadoras hablan de “calamidad climática” y se apuraron en mover los hilos en la semana: lograron la resolución ministerial que reprograma embarques de trigo sin sanciones. Alivio, solo eso. En tanto el gobierno provincial de Omar Perotti también empezó a mostrar acción para no ver el impacto en 2023, no tanto en lo vinculado a lo fiscal, pero sí en el clima de negocios del agro porque la presión caerá inevitablemente sobre el gobierno provincial por cercanía. La primera y rápida salida fue tocarle el timbre a la Casa Rosada, luego habrá tiempo para la asistencia provincial y recoger los frutos del apoyo.  

El ministerio de Producción de Santa Fe se reunió con productores representados en las entidades rurales y el INTA para ver impactos y soluciones. A principios de semana le enviarán un pedido al Ministerio de Economía y de Agricultura para posponer vencimientos impositivos, como el adelanto de Ganancias y de créditos del Banco Nación, y también asistencia financiera. En ese marco impulsarán la prórroga de la emergencia agropecuaria. El ministro Daniel Costamagna trabaja en el acta para enviar a Buenos Aires. Entienden que Massa está en tema y que no habría problemas en las respuestas.

Claro, el campo demanda y, esta vez, no una baja de retenciones, sino un salvavidas. La respuesta probablemente se ponga bajo juicio de valor los próximos meses en un electorado renuente a votar al peronismo. En el horizonte productivo y en los cálculos de Economía hay todo un combo, no sólo un trigo seco y enano: la falta de insumos importados también pega en la cadena agroexportadora, por ejemplo, en la maquinaria agrícola que encuentra en Santa Fe el clúster más grande de América. Retrocedería un casillero si flaquean los números y el empleo en el sector que mantuvo a flote al Gobierno en la salida de la pandemia. 

 

Cuando en Economía ya habían tachado los problemas derivados del campo luego de conceder un dólar soja para incentivar la liquidación, ahora los números deberán recalcularse. Y eso que todavía no se sabe qué sucederá con la soja, oxígeno del Gobierno. Eso será en otro capítulo de la saga.  

 Fuente; Letra P, Nota de Facundo BORREGO

 

 

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