


Sal del Himalaya vs. sal marina: cuáles son sus diferencias y cuál es la mejor opción
SALUD Y NUTRICIÓN
Ana COHEN
La sal del Himalaya y la sal marina presentan diferencias mínimas en su composición, pero esas variaciones no generan cambios significativos en la hidratación, la presión arterial ni en los beneficios para la salud, según coinciden VeryWell Health y la American Heart Association (AHA). Para los especialistas, lo verdaderamente importante es la cantidad total de sodio que se consume a diario, más allá del tipo de sal elegido.
De acuerdo con VeryWell Health, ambas variedades tienen un perfil nutricional muy similar. Aunque contienen diferencias en la cantidad de sodio y algunos minerales presentes en pequeñas cantidades, estas variaciones son demasiado bajas como para producir un impacto relevante en el organismo.
La American Heart Association recuerda además que sal y sodio no son exactamente lo mismo. La sal de mesa está compuesta aproximadamente por un 40% de sodio y un 60% de cloruro, por lo que el consumo de sodio depende de la cantidad de sal incorporada a la alimentación.
Cómo influye el sodio en la hidratación
El sodio cumple un papel clave en el organismo porque favorece el ingreso de agua a las células y ayuda a mantener el equilibrio de líquidos. Cuando una persona transpira en exceso o no consume suficiente agua, ese equilibrio puede alterarse.
Según VeryWell Health, agregar una pequeña cantidad de sal al agua —ya sea marina, del Himalaya o de mesa— puede favorecer la retención de líquidos y contribuir a mantener la hidratación durante más tiempo, especialmente después de una actividad física intensa.
Por ese motivo, muchas bebidas deportivas contienen sodio. Sin embargo, los especialistas aclaran que esto no significa que sea recomendable aumentar el consumo de sal, ya que el exceso sigue representando un riesgo para la salud.
Qué ocurre con la presión arterial
Tanto la American Heart Association como VeryWell Health coinciden en que el factor determinante para la presión arterial no es el tipo de sal, sino la cantidad total de sodio ingerida.
Cuando se consume demasiado sodio, el organismo retiene más agua, aumenta el volumen de sangre que circula por los vasos y el corazón debe hacer un mayor esfuerzo para bombearla, lo que favorece el aumento de la presión arterial.
Aunque algunas investigaciones indican que la sal del Himalaya podría contener levemente menos sodio que la sal marina, los expertos aclaran que la diferencia es tan pequeña que no modifica el riesgo cardiovascular.
La American Heart Association recomienda no superar los 1.500 miligramos de sodio por día, especialmente en personas con factores de riesgo cardiovascular. Por su parte, las Guías Alimentarias de Estados Unidos establecen un máximo de 2.300 miligramos diarios para la población adulta.
Cuánto sodio aporta cada tipo de sal
Según datos recopilados por VeryWell Health:
- 1/4 de cucharadita de sal marina aporta aproximadamente 540 mg de sodio.
- La misma cantidad de sal del Himalaya contiene alrededor de 380 mg.
En comparación, la American Heart Association indica que:
- 1/4 de cucharadita de sal de mesa aporta cerca de 600 mg de sodio.
- 1/2 cucharadita equivale a unos 1.200 mg.
- Una cucharadita completa alcanza aproximadamente los 2.400 mg.
Los especialistas explican que estas diferencias se deben, principalmente, al tamaño de los cristales. Las sales con granos más gruesos ocupan mayor volumen, por lo que entra menos cantidad en una cucharadita, aunque químicamente sean muy similares.
Minerales: existen, pero en cantidades muy pequeñas
Uno de los principales argumentos comerciales de la sal del Himalaya es su contenido mineral. Sin embargo, VeryWell Health señala que tanto la sal marina como la sal rosa contienen magnesio, calcio, potasio y otros minerales únicamente en cantidades traza.
Los expertos coinciden en que esas cantidades son insuficientes para generar beneficios nutricionales relevantes, por lo que no deberían considerarse una fuente importante de minerales.
Incluso algunos estudios encontraron que la sal del Himalaya posee algo más de calcio que determinadas sales marinas, aunque presenta menores niveles de zinc y cobre. Estas diferencias tampoco modifican su aporte nutricional de manera significativa.
El yodo marca una diferencia importante
Un aspecto que suele pasar desapercibido es el contenido de yodo.
Ni la sal del Himalaya ni la sal marina aportan cantidades significativas de este mineral, según VeryWell Health. Por eso, la principal fuente de yodo continúa siendo la sal yodada, utilizada habitualmente en muchos hogares.
La American Heart Association también explica que la sal marina se obtiene mediante la evaporación del agua de mar y suele recibir un procesamiento mínimo, mientras que la sal de mesa proviene de depósitos minerales y se refina para obtener cristales más finos, proceso durante el cual habitualmente se le incorpora yodo.
La conclusión de los especialistas es clara: más allá de elegir sal marina, sal del Himalaya o sal de mesa, lo que realmente impacta sobre la salud es moderar el consumo total de sodio y mantener una alimentación equilibrada.








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