Entra en vigencia el nuevo sistema para cobrar cuotas de préstamos y reemplaza al DEBIN

ECONOMÍA Agencia de Noticias del Interior

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  • El Cobro con Transferencia comenzará a funcionar este lunes y reemplazará al DEBIN para determinados préstamos.
  • El prestamista solo podrá debitar la cuota desde la cuenta donde desembolsó originalmente el crédito.
  • El sistema limita al 30% la relación entre cuota e ingreso al momento de otorgar el préstamo.
  • Cada cuota tendrá un intento de cobro y hasta dos reintentos posteriores.
  • Los clientes podrán revocar inmediatamente la autorización otorgada para los débitos.
  • El nuevo mecanismo podría tener un alcance limitado debido a las condiciones de las cuentas y a los incentivos de bancos y financieras.

Desde este lunes comenzará a funcionar el sistema de Cobro con Transferencia (CCT), un nuevo mecanismo diseñado por el Banco Central para permitir el débito de cuotas de préstamos desde una cuenta bancaria o de pago previamente autorizada por el titular. La herramienta reemplazará al DEBIN como mecanismo de cobro de determinados créditos y busca reforzar la seguridad de las operaciones, limitar prácticas abusivas y establecer nuevas condiciones para evitar situaciones de sobreendeudamiento.

El CCT fue creado mediante una resolución del Banco Central firmada el 2 de marzo y las entidades financieras y proveedores no financieros de crédito habilitados tuvieron plazo hasta el 31 de agosto para adaptar sus sistemas. Su implementación, por lo tanto, había sido definida antes del agravamiento de los problemas de morosidad que atraviesan numerosos hogares.

En ese sentido, el nuevo mecanismo no modificará la situación de las personas que actualmente tienen dificultades para cumplir con sus obligaciones crediticias. Las estimaciones del sector ubican en alrededor de seis millones a los deudores con problemas para afrontar sus préstamos, pero el CCT no contempla una reestructuración ni una solución específica para esos casos.

Una de las principales diferencias respecto del esquema anterior es que el prestamista únicamente podrá cobrar las cuotas desde la cuenta en la que originalmente desembolsó el crédito. La medida apunta a establecer un vínculo más claro entre la operación crediticia y la cuenta utilizada para efectuar los pagos.

El sistema fue diseñado, además, para reducir riesgos asociados a mecanismos anteriores. El DEBIN había permitido realizar débitos a partir de la autorización del titular de una cuenta, pero su funcionamiento también había sido aprovechado en distintos casos de fraude. Con el CCT se busca que el consentimiento del cliente sea explícito, previo y otorgado una sola vez para la totalidad del contrato.

El nuevo esquema establece que solamente podrán cobrarse cuotas fijas e iguales durante toda la vigencia del préstamo. También fija un límite del 30% en la relación entre cuota e ingreso al momento de otorgarse el crédito, con el objetivo de evitar que los nuevos préstamos generen niveles de endeudamiento difíciles de sostener.

Otra de las condiciones establecidas apunta a limitar los intentos de cobro. Por cada cuota podrá realizarse un primer débito y hasta dos reintentos, previstos a las 48 y 96 horas. De esta manera, se busca impedir una sucesión ilimitada de intentos sobre las cuentas de los clientes.

Las entidades también deberán informar electrónicamente al usuario durante el día hábil anterior al débito. El cliente, a su vez, conservará la posibilidad de revocar de manera inmediata la autorización, tanto frente al prestamista como ante el proveedor de la cuenta desde la cual se realiza el cobro.

El mecanismo estará reservado a bancos y proveedores no financieros de crédito que se encuentren habilitados por el Banco Central. La regulación también contempla un esquema de remuneración con un arancel mínimo del 0,6%, abonado por los prestamistas y distribuido entre los participantes del sistema, con la intención de generar incentivos para que distintos actores ofrezcan el servicio.

Una de las novedades más relevantes es que la responsabilidad frente a eventuales fraudes recaerá sobre el prestamista. La disposición busca alinear los incentivos de las entidades para que implementen mecanismos de seguridad adecuados y utilicen el sistema de manera responsable.

Sin embargo, el alcance del CCT podría ser inicialmente limitado. Desde el sector financiero consideran que muchos bancos no tendrán incentivos para utilizarlo debido a que deberían desembolsar los préstamos directamente en cuentas que podrían pertenecer a otras entidades.

Otro inconveniente señalado está relacionado con las billeteras virtuales. En muchos casos, los usuarios transfieren rápidamente el dinero disponible hacia fondos de inversión de corto plazo para obtener rendimientos, por lo que una cuenta de pago podría no disponer de saldo suficiente cuando llegue el momento de cobrar una cuota.

Por ese motivo, el nuevo sistema podría encontrar mayor utilidad entre las financieras que ya realizan el desembolso de sus créditos en cuentas bancarias. En esos casos, el CCT les permitiría efectuar el cobro directamente, sin depender de que el deudor realice voluntariamente una transferencia.

Aunque el mecanismo apunta a modernizar el sistema de cobranza y elevar los niveles de protección para los usuarios, el sector financiero anticipa que su adopción será gradual y que, al menos en una primera etapa, no tendrá un impacto masivo sobre el mercado de créditos.

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