Sturzenegger admitió la caída del empleo formal

POLÍTICA Agencia de Noticias del Interior

federico-sturzenegger-diserto-expo-efi

  • Sturzenegger reconoció que cayó el empleo asalariado formal durante los últimos años.
  • El ministro vinculó parte de esa reducción con el crecimiento del régimen de monotributo.
  • Según su explicación, unos 500.000 puestos de trabajo se incorporaron durante la actual gestión.
  • El funcionario sostuvo que la “monotributización” es una tendencia que se desarrolla desde hace más de una década.
  • Sus declaraciones reabrieron el debate sobre salarios, estabilidad y condiciones laborales de los trabajadores independientes.
  • Sturzenegger también celebró el avance en Diputados del proyecto para reformar la Carta Orgánica del Banco Central.

El ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, reconoció que el empleo asalariado formal registró una disminución durante los últimos años, aunque sostuvo que esa caída debe analizarse junto con el crecimiento de otras modalidades de inserción laboral. En particular, el funcionario vinculó parte de la reducción del trabajo registrado con el aumento de los trabajadores inscriptos en el régimen de monotributo.

La definición se produjo en medio de las críticas de distintos sectores por la evolución del mercado laboral argentino y por las dificultades que atraviesa el empleo formal. Frente a ese escenario, Sturzenegger planteó que no necesariamente existe una desaparición equivalente de puestos de trabajo, sino una transformación de las formas en las que esos trabajadores se incorporan al sistema económico.

Según explicó el funcionario, durante la gestión iniciada en diciembre de 2023 se incorporaron alrededor de 500.000 puestos de trabajo. Sin embargo, admitió que simultáneamente se produjo una reducción de los asalariados registrados. Su explicación apunta a un proceso de migración desde el empleo tradicional hacia modalidades consideradas más flexibles y con una menor carga tributaria.

Sturzenegger atribuyó parte de ese fenómeno a la ampliación del monotributo aprobada en el marco de la Ley Bases. De acuerdo con su interpretación, las modificaciones facilitaron que determinados trabajadores y actividades pudieran incorporarse a ese esquema, generando una estadística laboral diferente a la que surge exclusivamente de los asalariados registrados.

El ministro definió esta transformación como parte de una tendencia de “monotributización” que, según sostuvo, no comenzó con la actual administración. Su argumento es que el proceso se viene desarrollando desde hace más de una década y responde a una búsqueda de mayor flexibilidad por parte del mercado laboral.

La discusión adquiere relevancia porque el crecimiento del monotributo puede modificar la composición del empleo sin que necesariamente exista una relación directa con la creación de puestos asalariados formales. Mientras el Gobierno destaca el aumento del número total de ocupados, sus críticos ponen el foco en la calidad, estabilidad y nivel de protección de los empleos generados.

En ese punto, Sturzenegger también generó controversia al sostener que las remuneraciones de los monotributistas no serían sustancialmente diferentes de las percibidas por trabajadores registrados. La afirmación busca relativizar la idea de que el traslado hacia modalidades independientes implique necesariamente un deterioro significativo de los ingresos.

Sin embargo, la discusión sobre el mercado laboral excede la comparación salarial. Las distintas modalidades tienen diferencias en materia de aportes, cobertura, estabilidad, vacaciones, licencias y mecanismos de protección frente a la pérdida del trabajo. Por ese motivo, el crecimiento del monotributo es observado como un indicador relevante para evaluar cómo está cambiando la estructura del empleo argentino.

La posición de Sturzenegger se inscribe en la visión económica del Gobierno, que busca reducir cargas regulatorias y tributarias para promover nuevas formas de contratación y actividad privada. Desde esa perspectiva, una mayor flexibilidad permitiría reducir costos y facilitar la incorporación de trabajadores que actualmente permanecen fuera del empleo registrado.

El funcionario también tuvo protagonismo político en los últimos días a partir de su celebración por la aprobación en la Cámara de Diputados del proyecto de reforma de la Carta Orgánica del Banco Central. Sturzenegger calificó la jornada como un momento de “enorme alegría” y destacó el avance legislativo como una señal favorable para el programa económico del Gobierno.

La reforma del organismo monetario constituye uno de los objetivos que el oficialismo considera centrales para profundizar su programa económico y consolidar las transformaciones impulsadas desde el inicio de la gestión de Javier Milei.

Así, las declaraciones sobre el empleo y su respaldo a las reformas económicas forman parte de una misma estrategia oficial: defender los cambios estructurales implementados y presentar la transformación de las relaciones laborales y del sistema económico como parte de un proceso de modernización. El desafío será determinar si esa flexibilización logra traducirse en más empleo estable y productivo o si consolida una mayor fragmentación del mercado laboral.

ÚLTIMAS NOTICIAS
Te puede interesar
Lo más visto
PERIODISMO INDEPENDIENTE