Vaca Muerta sostiene al sector energético mientras la industria y la construcción siguen en baja

ECONOMÍA Agencia de Noticias del Interior

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  • El petróleo creció 12,1% interanual en julio y acumuló una mejora de 16,5% en el año.
  • El petróleo no convencional de Vaca Muerta fue el principal motor de la expansión hidrocarburífera.
  • La industria manufacturera cayó 4,9% interanual en julio y acumula una baja de 2,6%.
  • YPF, Pampa Energía y Transportadora de Gas del Sur registraron importantes mejoras en sus resultados.
  • La energía avanza con una creciente orientación hacia las exportaciones y los grandes proyectos de infraestructura.
  • El crecimiento energético todavía convive con una industria, una construcción y un consumo interno debilitados.

El sector energético volvió a mostrar una dinámica claramente diferenciada del resto de la economía argentina y se consolidó como uno de los principales focos de crecimiento productivo. Mientras la industria manufacturera, la construcción y buena parte del comercio interno continúan afectados por una demanda débil, el petróleo y el gas mantienen una trayectoria expansiva, impulsados principalmente por el desarrollo de Vaca Muerta y por una creciente orientación hacia los mercados externos.

Los datos sectoriales reflejan esa diferencia. La producción total de petróleo aumentó 12,1% interanual en julio y acumuló una mejora de 16,5% durante los primeros meses del año. Dentro de ese resultado, el petróleo no convencional fue el principal protagonista: su producción creció 26,4% interanual en julio y acumuló una suba de 33,6%. Si se compara con dos años atrás, el incremento llega al 67,3%.

El comportamiento del petróleo convencional es completamente diferente. En julio registró una caída interanual de 11,6% y acumuló un retroceso de 8,9% en el año. De esta manera, la expansión de la actividad hidrocarburífera está concentrada fundamentalmente en los yacimientos no convencionales de Vaca Muerta.

En el gas también se observa una diferencia entre ambas modalidades de producción. La extracción total cayó 1,6% interanual en julio, aunque mantiene una leve mejora acumulada de 0,7% en el año. El shale gas, en cambio, aumentó 3,8% interanual, mientras que el gas convencional retrocedió 12,3%.

El contraste con la industria manufacturera es significativo. En julio, la producción industrial cayó 5% mensual en términos desestacionalizados y 4,9% respecto del mismo mes del año anterior. En el acumulado del año, la contracción alcanzó 2,6%, mientras que frente a 2023 el retroceso llega al 11,8%.

La situación responde a una combinación de factores. La menor capacidad de compra de los hogares reduce la demanda interna y limita la posibilidad de aumentar precios, mientras que la competencia de productos importados agrega presión sobre los fabricantes locales. A esto se suman los costos fijos y energéticos, que complican aún más la ecuación de las empresas.

Los sectores más vinculados al consumo durable y a los bienes de capital aparecen entre los más afectados. Maquinaria agrícola, electrodomésticos, electrónica, indumentaria y calzado enfrentan un mercado interno más reducido y una mayor competencia externa.

En ese escenario, la refinación de hidrocarburos se convirtió en una de las excepciones dentro del entramado industrial. Su desempeño, junto con el de algunas ramas de la industria papelera y maderera, contribuyó a amortiguar parcialmente la caída general.

Los resultados empresariales también reflejan el buen momento del sector. YPF registró durante el segundo trimestre ingresos por USD 6.574 millones, un aumento interanual del 42%, mientras que su EBITDA llegó a USD 2.804 millones, con un crecimiento del 149%. El desempeño estuvo acompañado por un incremento del 47% en la producción de shale oil y un elevado nivel de utilización de las refinerías.

Pampa Energía también presentó resultados récord, con ingresos por USD 746 millones y un EBITDA de USD 415 millones. La expansión de la producción en Rincón de Aranda, en Vaca Muerta, la integración de negocios y mejores márgenes vinculados con la actividad eléctrica explicaron buena parte del resultado.

Transportadora de Gas del Sur mostró asimismo una mejora importante, con mayores ingresos, crecimiento del resultado operativo y una fuerte expansión de sus ganancias, impulsada especialmente por su negocio de líquidos.

El desafío para el sector energético consiste ahora en ampliar esa expansión hacia actividades capaces de generar mayores exportaciones e inversiones en infraestructura. Los proyectos vinculados con el transporte y la futura exportación de gas natural licuado forman parte de esa estrategia.

Sin embargo, el dinamismo energético todavía no alcanza para reactivar de manera generalizada la economía. La construcción continúa mostrando dificultades, las pymes industriales operan con cautela y el comercio minorista mantiene un consumo selectivo. Incluso la demanda eléctrica de comercios e industrias cayó 2,9% interanual en julio.

Así, Vaca Muerta y el resto de la cadena energética aparecen como uno de los principales sostenes de la actividad productiva. El desafío será transformar ese crecimiento concentrado en una fuente más amplia de inversión, empleo, infraestructura y exportaciones que permita fortalecer también al resto de la economía.

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