


La economía crece con un empleo que cambia de forma y profundiza la informalidad
ECONOMÍA Agencia de Noticias del Interior
- El crecimiento económico se concentra en sectores con limitada capacidad para generar empleo formal.
- El agro fue la principal excepción, al combinar expansión de la actividad con creación de puestos registrados.
- Rubros como finanzas, minería, hoteles, transporte e inmobiliarias crecieron mientras redujeron empleo formal.
- El empleo público registró una caída de 148.200 puestos, equivalente a una baja del 4,2%.
- La tasa de empleo aumentó, pero también creció la desocupación respecto del año anterior.
- La informalidad laboral alcanzó al 45% de los ocupados y se consolidó como uno de los principales desafíos del mercado de trabajo.
La recuperación de la actividad económica en algunos sectores estratégicos no logra traducirse en una expansión equivalente del empleo formal. Mientras las actividades vinculadas al comercio exterior y la generación de divisas muestran los mayores niveles de crecimiento, la creación de puestos registrados continúa rezagada y la informalidad laboral gana terreno, configurando uno de los principales desafíos del actual modelo económico.
Un informe del Centro RA de la Universidad de Buenos Aires, elaborado a partir del Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE), expone una paradoja que atraviesa el mercado laboral argentino: los rubros más dinámicos de la economía presentan una capacidad limitada para generar empleo directo, mientras que los sectores que históricamente concentran una mayor cantidad de trabajadores siguen mostrando debilidad.
El agro aparece como el caso más destacado del período comprendido entre diciembre de 2023 y mayo de 2026. La actividad creció un 40% y sumó 13.000 puestos de trabajo registrados, con una expansión del 4,2% en el empleo. Sin embargo, esa tendencia positiva no se repite en buena parte del resto de los sectores que impulsan el crecimiento económico.
La intermediación financiera registró una expansión cercana al 19% en su actividad, aunque perdió 8.600 empleos formales. La minería y las canteras crecieron un 16%, pero redujeron 8.500 puestos registrados. Hoteles y restaurantes incrementaron su actividad un 13%, mientras que el empleo formal retrocedió en 22.900 trabajadores. Una situación similar se observa en la actividad inmobiliaria, donde un crecimiento del 3% convivió con una pérdida de 36.900 puestos de trabajo.
El comportamiento también se replica en transporte y comunicaciones, con una mejora de la actividad del 3% acompañada por una reducción de 29.400 empleos registrados. Entre las pocas excepciones aparece la enseñanza privada, que logró combinar un crecimiento del 2% con la incorporación de 6.800 trabajadores.
Otros sectores también reflejan un escenario complejo. Los servicios regulados, como electricidad, gas y agua, aumentaron levemente su actividad, pero registraron una disminución del empleo. En el ámbito de los servicios sociales y de salud privados también se verificó una caída significativa de puestos registrados.
El informe sostiene que esta configuración revela un cambio estructural en la forma en que crece la economía. Los sectores que hoy lideran la expansión productiva no poseen la misma capacidad de absorción de mano de obra que otras actividades más intensivas en empleo, lo que limita el impacto del crecimiento sobre el mercado laboral formal.
A ese fenómeno se suma otra transformación que preocupa a economistas y especialistas: el avance sostenido del empleo informal.
Los últimos indicadores del mercado de trabajo muestran una realidad con matices. La tasa de empleo aumentó hasta alcanzar el 45%, superando el 44,5% registrado un año antes. Sin embargo, ese incremento convive con un deterioro en la calidad de los puestos generados.
La tasa de desocupación se ubicó en el 7,9% durante el segundo trimestre, por encima del 7,6% del mismo período del año anterior. Al mismo tiempo, la subocupación mostró una leve reducción hasta el 11,5%.
El dato que concentra mayor atención es el crecimiento de la informalidad. Actualmente, el 45% de las personas ocupadas trabaja en condiciones no registradas, frente al 43,2% observado un año atrás. En términos prácticos, esto implica que una proporción creciente de quienes consiguen empleo lo hace sin acceso pleno a derechos laborales, aportes previsionales o cobertura de seguridad social.
El panorama configura una radiografía particular de la economía argentina. Mientras algunos indicadores vinculados al frente fiscal y al sector externo muestran mayor solidez, el mercado laboral continúa enfrentando tensiones que trascienden el nivel de actividad.
La combinación de sectores productivos que crecen con baja capacidad de contratación formal, junto con una expansión del empleo de carácter más precario, abre interrogantes sobre la sustentabilidad del proceso de recuperación y sobre la posibilidad de que el crecimiento económico logre trasladarse de manera más amplia al empleo registrado.




La SIGEN actualizó las normas de auditoría interna del Estado

J.P. Morgan recortó al 1,5% su pronóstico de crecimiento para Argentina en 2026



J.P. Morgan recortó al 1,5% su pronóstico de crecimiento para Argentina en 2026



El mercado automotor espera las reglas para los vehículos eléctricos

Inocencia Fiscal II: nuevas reglas para regularizar dólares y multas







El Parlasur busca llevar su agenda de Malvinas a Tierra del Fuego
:format(webp):quality(60)/https://radiorafaelacdn.eleco.com.ar/media/2026/09/fan_fest_invencible_rafaela_juegos_suramericanos_odesur_2.webp)










