Nejamkis advirtió que Milei enfrenta una disputa abierta por la reelección en 2027

POLÍTICA Agencia de Noticias del Interior

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  • La estabilización económica todavía no se tradujo, según Nejamkis, en mejoras sostenidas del consumo y del poder adquisitivo.
  • El consultor diferenció el potencial exportador de la Argentina de la distribución de la riqueza y su impacto en la vida cotidiana.
  • Las mediciones mencionadas ubican la intención de voto del oficialismo cerca del 35%, con cifras similares para la oposición.
  • Nejamkis cuestionó que la oposición no capitalice el desgaste del Gobierno y señaló mejoras en las mediciones de Cristina Kirchner, Axel Kicillof y Myriam Bregman.
  • Patricia Bullrich conserva, según el consultor, respaldo electoral propio, aunque no aparece un escenario definido de reemplazo del liderazgo de Milei.
  • El escenario hacia 2027 permanece abierto y podría presentar una competencia ajustada tanto en primera vuelta como en un eventual balotaje.

El camino hacia las elecciones presidenciales de 2027 estará condicionado por la capacidad del Gobierno de Javier Milei para transformar los resultados de la estabilización económica en mejoras concretas para la vida cotidiana. Esa es una de las principales conclusiones del análisis del consultor político Facundo Nejamkis, quien advirtió que el oficialismo todavía no consiguió consolidar una etapa de crecimiento que se refleje en el consumo y en el poder adquisitivo de los salarios.

“Lo que le falta a este Gobierno, que todavía no tuvo, es ese momento”, sostuvo el director de Opina Argentina al evaluar la evolución de la economía y sus posibles consecuencias políticas. Según su interpretación, el control de algunas variables macroeconómicas constituye un avance, pero no garantiza por sí mismo una recuperación de la actividad ni una mejora de las condiciones de vida de la población.

Nejamkis también puso en cuestión las perspectivas de crecimiento que plantea Milei para los próximos diez años. En particular, distinguió entre la capacidad de la Argentina para generar divisas mediante las exportaciones de petróleo, gas y minerales y el desafío de distribuir esa riqueza de manera que se traduzca en bienestar para la sociedad.

Para el consultor, el desarrollo de los sectores exportadores puede representar una oportunidad económica, pero no resuelve automáticamente los problemas vinculados con los ingresos y el acceso a mejores condiciones de vida. La posibilidad de sostener el programa oficial dependerá, en parte, de que los resultados de la estabilización lleguen a los hogares y se manifiesten en la economía cotidiana.

Como antecedente, Nejamkis mencionó el período comprendido entre 1991 y 1995, durante la presidencia de Carlos Menem. Según su análisis, aquella etapa estuvo acompañada por crecimiento económico, mayor consumo y una mejora de la capacidad adquisitiva de los salarios. Esa combinación de factores es la que, a su entender, todavía no logró reproducirse durante la gestión libertaria.

Las encuestas y la disputa por 2027

En el terreno electoral, el consultor describió un escenario abierto, sin una fuerza política que haya conseguido establecer una ventaja concluyente de cara a los comicios presidenciales. De acuerdo con las mediciones que mencionó, la intención de voto del oficialismo se ubica alrededor del 35%, mientras que los sectores opositores presentan cifras similares.

Nejamkis también señaló que las principales figuras del Gobierno registran niveles de imagen positiva inferiores al 40%. Sin embargo, advirtió que ese desgaste no implica necesariamente una transferencia automática de apoyos hacia una alternativa opositora.

En ese punto, cuestionó la idea de que la oposición no consiga capitalizar las dificultades del oficialismo. Como ejemplos, mencionó mejoras en las mediciones de Cristina Kirchner, Axel Kicillof y Myriam Bregman. “Eso de que no capitaliza a nadie es muy discutible”, afirmó al referirse a la evolución de esas figuras en los relevamientos.

El análisis introduce un elemento relevante para la competencia de 2027: la pérdida de respaldo del Gobierno no determina por sí sola quiénes podrán beneficiarse electoralmente. La oposición también deberá demostrar que cuenta con dirigentes capaces de reunir apoyos y ofrecer una alternativa competitiva.

El estilo presidencial y el lugar de Bullrich

El consultor también se refirió a la incidencia del estilo de Milei y de las controversias políticas en la evaluación de su gestión. Según explicó, esos factores adquieren mayor peso cuando la situación económica no ofrece resultados satisfactorios para la población.

En ese contexto, mencionó a Patricia Bullrich, a quien atribuyó un respaldo electoral propio. No obstante, aclaró que no observa un escenario definido en el que la dirigente pueda reemplazar el liderazgo presidencial dentro del oficialismo.

La combinación entre economía, imagen pública y posicionamiento de los dirigentes será determinante para la evolución del escenario electoral. Si el Gobierno logra traducir la estabilización en crecimiento y mejoras perceptibles, podría modificar las condiciones de la competencia. Si esa recuperación no se concreta, el desgaste económico podría seguir influyendo en las preferencias de los votantes.

La conclusión de Nejamkis es que la disputa presidencial permanece abierta. “Veo un escenario de competitividad electoral”, sostuvo al proyectar el panorama hacia 2027, y señaló que la contienda podría ser pareja tanto en una primera vuelta como en un eventual balotaje.

De esta manera, el consultor ubicó en el desempeño económico uno de los principales interrogantes de la próxima elección. La capacidad del oficialismo para generar crecimiento y mejorar los ingresos, junto con la posibilidad de que la oposición consolide candidaturas competitivas, aparecen como factores centrales de una disputa cuyo resultado todavía no está definido.

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