


Despertar con la boca seca y una sensación de pastosidad en la lengua es una experiencia común que puede ir acompañada de mal aliento, labios agrietados e incluso dolor de garganta. Aunque no es un problema grave, la sequedad bucal resulta incómoda. La doctora Dimple Jangda, especialista en salud intestinal, explica que este malestar puede dificultar actividades cotidianas como masticar, hablar o tragar, y a menudo implica alteraciones en el sentido del gusto y ronquera.
Las altas temperaturas, especialmente durante la noche, pueden agravar la sequedad. Para combatir este problema, es recomendable aumentar la ingesta de líquidos antes de dormir y optar por alimentos ricos en agua, como frutas. Además, el uso de un humidificador en la habitación puede ser de gran ayuda.
Entre las causas de la sequedad bucal se encuentra el consumo de alcohol, que actúa como un diurético y puede provocar deshidratación. Según un estudio de la Universidad de Odontología de Kyushu, incluso una copa de vino puede ser suficiente para aumentar la sensación de sequedad.
La higiene bucal adecuada, que incluye el uso de colutorios, es fundamental para prevenir problemas como la halitosis. Jangda sugiere optar por enjuagues bucales sin alcohol para proteger el esmalte dental y mantener la calidad de la saliva.
Además, el tabaquismo es otro factor que reduce la producción de saliva, contribuyendo a la sequedad bucal. La especialista aconseja evitar todas las sustancias que pueden causar este problema, incluyendo tabaco, alcohol y cafeína.











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