SanCor: el ocaso de un gigante que la mala gestión llevó a la quiebra

POLÍTICAAgencia de Noticias del InteriorAgencia de Noticias del Interior

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La histórica cooperativa láctea fue declarada inviable y sus principales activos saldrán a licitación por más de 52 millones de dólares. Décadas de errores administrativos, decisiones equivocadas y una profunda crisis de gestión terminaron derrumbando a uno de los emblemas de la producción argentina.

La situación de SanCor parece haber llegado al desenlace que muchos analistas del sector lácteo advertían desde hace años. La histórica cooperativa, símbolo del cooperativismo argentino y emblema de la producción lechera nacional, hoy enfrenta la liquidación de sus principales activos en medio de un proceso de quiebra que deja al descubierto décadas de errores administrativos, decisiones desacertadas y una profunda crisis de gestión que terminó arrastrando a una de las empresas más importantes del país.

Crónica de una muerte anunciada: SanCor ya tiene precio y busca comprador

La Justicia dio un nuevo paso en el proceso de quiebra de SanCor Cooperativas Unidas Limitada al habilitar formalmente la licitación pública para la venta de los principales activos productivos de la compañía, fijando una oferta base conjunta de 52,1 millones de dólares.

La resolución fue firmada por el juez Civil y Comercial de la 4ª Nominación de Rafaela, Marcelo Germán Gelcich, quien aprobó el pliego de bases y condiciones elaborado por la Sindicatura y la Coadministración judicial, estableciendo además los valores mínimos de realización para cada planta industrial y para las marcas comerciales de la cooperativa.

Se trata de un momento histórico y doloroso para una empresa que durante décadas fue orgullo de la industria láctea argentina. Lo que alguna vez fue una potencia productiva con presencia internacional hoy se encuentra en etapa de liquidación, buscando inversores que estén dispuestos a quedarse con sus plantas, sus marcas y el enorme capital simbólico construido a lo largo de generaciones.

La decisión judicial se enmarca dentro de la quiebra decretada el pasado 22 de abril, cuando el magistrado concluyó que la empresa era económicamente inviable. Según los informes incorporados al expediente, las pérdidas continuaban creciendo de manera sostenida y la situación financiera se había tornado irreversible.

Muchos observadores del sector consideran que la caída de SanCor no fue producto de una única causa. Por el contrario, fue la consecuencia de años de malas administraciones, decisiones erráticas y falta de previsión estratégica. A ello se suma el accionar de distintos actores que, según sostienen numerosos productores y exdirigentes, se beneficiaron de la crisis mientras la cooperativa se debilitaba progresivamente.

Será la Justicia la que determine si existieron responsabilidades individuales que deban ser investigadas y eventualmente juzgadas.

Los activos salen a la venta

El esquema aprobado por el Juzgado divide los bienes en siete lotes. Seis corresponden a las plantas industriales ubicadas en Sunchales, San Guillermo y Gálvez, en la provincia de Santa Fe, y en La Carlota, Devoto y Balnearia, en Córdoba. El séptimo lote comprende las marcas, nombres comerciales y demás activos intangibles de la cooperativa.

Los valores mínimos establecidos son los siguientes:

  • Planta Sunchales: US$ 2,4 millones.
  • Planta La Carlota: US$ 5 millones.
  • Planta Devoto: US$ 7 millones.
  • Planta San Guillermo: US$ 2,5 millones.
  • Planta Balnearia: US$ 5 millones.
  • Planta Gálvez: US$ 5,5 millones.
  • Marcas y activos intangibles: US$ 24,7 millones.

Uno de los aspectos más llamativos es que la marca SanCor continúa siendo el activo de mayor valor.

Los bienes intangibles representan casi la mitad de toda la valuación fijada por el Tribunal, demostrando que, pese al colapso financiero, el prestigio comercial construido durante décadas conserva una importancia significativa en el mercado.

Prioridad para proyectos integrales

Los interesados podrán presentar ofertas por una planta específica, por varias unidades productivas o por la totalidad de los activos.

Sin embargo, el juez dejó expresamente establecido que serán especialmente valoradas aquellas propuestas que contemplen una solución integral para la compañía y que garanticen la continuidad de la actividad productiva y de los puestos de trabajo.

La intención es preservar el valor económico de las instalaciones, el conocimiento técnico acumulado durante décadas y la capacidad industrial que todavía conserva la empresa.

Además, los bienes serán transferidos libres de gravámenes y quienes resulten adjudicatarios no asumirán las deudas previas vinculadas a los activos adquiridos, una condición destinada a facilitar el ingreso de potenciales inversores.

El desafío de preservar el empleo

La cuestión laboral ocupa un lugar central dentro del proceso.

La Sindicatura informó recientemente que para mantener la continuidad mínima de las operaciones y las tareas de conservación de las plantas resulta necesaria la permanencia de 148 trabajadores sobre un total de 914 empleados registrados.

El pliego incorpora un capítulo específico sobre la situación laboral y faculta al magistrado a privilegiar proyectos que aseguren estabilidad para los trabajadores, incluso cuando las ofertas económicas no sean las más elevadas.

La adjudicación final no dependerá únicamente del monto ofrecido, sino también de la viabilidad del proyecto, la preservación de los activos productivos y la protección de las fuentes laborales.

Un gigante que no pudo sobrevivir

La quiebra de SanCor deja una enseñanza que trasciende a la propia empresa.

Ninguna marca, por poderosa que sea, resulta inmune a los errores de gestión, la falta de controles y las decisiones equivocadas sostenidas durante años.

Con una deuda superior a los 120 millones de dólares y un pasivo que continuaba incrementándose a razón de aproximadamente 3.000 millones de pesos mensuales, la situación se volvió insostenible.

La resolución judicial que hoy pone precio a sus activos marca el cierre de una etapa y el final de una historia que alguna vez representó el éxito del cooperativismo argentino.

La licitación abre ahora una nueva incógnita: si aparecerán inversores capaces de rescatar parte de la estructura productiva y mantener viva una marca que todavía conserva un enorme valor comercial.

Lo que parece indiscutible es que la caída de SanCor constituye uno de los mayores derrumbes empresariales de la historia reciente argentina, una crónica de una muerte anunciada que durante años muchos vieron venir, pero que nadie logró evitar.


RESUMEN

1. SanCor entra en una etapa decisiva

La Justicia habilitó la licitación pública para vender los principales activos de la histórica cooperativa.

2. La base de venta asciende a US$ 52,1 millones

El valor incluye seis plantas industriales y todos los activos intangibles de la empresa.

3. La marca sigue siendo el activo más valioso

Los nombres comerciales y activos intangibles fueron valuados en US$ 24,7 millones.

4. La quiebra fue consecuencia de una crisis prolongada

Años de malas administraciones, decisiones erráticas y falta de planificación desembocaron en el colapso financiero.

5. La deuda superó los US$ 120 millones

El crecimiento permanente del pasivo terminó haciendo inviable la continuidad de la cooperativa.

6. El empleo será un factor clave

La Justicia podrá priorizar proyectos que mantengan la actividad productiva y preserven puestos de trabajo.

7. El futuro de SanCor queda en manos de los inversores

La licitación definirá si parte de la estructura productiva logra sobrevivir o si se cierra definitivamente uno de los capítulos más importantes de la industria láctea argentina.

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