



El cierre de la primera semana de pretemporada de Fórmula 1 en el Circuito Internacional de Bahréin dejó claro que Franco Colapinto no está de paseo. El piloto argentino de Alpine marcó 1:35.806 en la penúltima jornada de ensayos, logrando un notable 8º puesto en la tabla de tiempos. Su desempeño fue aún más significativo, dado que el monoplaza había mostrado incertidumbres sobre su fiabilidad técnica días antes.
La telemetría recolectada durante las 137 vueltas de Colapinto en Sakhir reveló un ritmo constante y eficiente. A pesar de que los Mercedes de Kimi Antonelli y George Russell, así como el Ferrari de Lewis Hamilton, lideraron las tablas, el argentino sobresalió en la gestión de neumáticos, superando a su compañero de equipo, Pierre Gasly, quien no participó en esa jornada.
La clave del rendimiento parece residir en una aerodinámica eficiente que se presenta en el monoplaza cuando el tanque está lleno. Este aspecto, junto con la sólida preparación física de Colapinto —quien fue el segundo piloto con más vueltas del día—, le da una ventaja relevante de cara al inicio del campeonato en Australia.
Cumplir con el programa de vueltas no solo representa un éxito para el equipo liderado por David Sánchez, sino que también implica un ahorro significativo en costos. Ser el piloto con más kilómetros en una jornada permite maximizar el desarrollo técnico, evitando problemas costosos como banderas rojas o fallas en el motor, situaciones que afectaron a Alpine al inicio de la semana.
Para Colapinto, esta fase de pruebas ha validado su posición en la grilla. El A526 ha mostrado un avance técnico en su ala trasera con un sistema SLM, que le otorga la capacidad de frenar más tarde que sus adversarios en la zona de DRS. Si se logra optimizar la potencia del motor, el podio podría convertirse en un objetivo tangible durante la temporada.






























