El empleo formal volvió a caer y ya se perdieron más de 300.000 puestos asalariados durante la gestión Milei

ECONOMÍA Agencia de Noticias del Interior

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  • En marzo se perdieron 10.728 empleos asalariados registrados y más de 17.000 trabajadores independientes.
  • La destrucción de empleo formal durante la gestión Milei ya supera los 300.000 puestos.
  • Comercio e industria fueron los sectores que registraron las mayores pérdidas laborales.
  • Más de 26.000 empresas dejaron de figurar como empleadoras desde noviembre de 2023.
  • Neuquén y Río Negro son las únicas provincias que mantienen un crecimiento sostenido del empleo.
  • Los salarios reales mejoraron, pero la recuperación todavía no se refleja en la creación de puestos de trabajo.

El mercado laboral formal volvió a mostrar señales de deterioro durante marzo y revirtió la leve estabilización observada en los primeros meses del año. De acuerdo con los últimos datos del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), se registró una nueva caída tanto en el empleo asalariado como en el trabajo independiente, confirmando que la recuperación económica todavía no logra traducirse en una mejora sostenida de la ocupación.

Según las estadísticas oficiales, durante marzo se perdieron 10.728 puestos de trabajo asalariado registrados respecto de febrero, lo que representó una baja del 0,11%. A esa cifra se sumó una reducción de 17.685 trabajadores independientes, impulsada principalmente por la caída del monotributo y del trabajo autónomo.

Con este resultado, la cantidad de empleos asalariados destruidos desde el inicio de la administración de Javier Milei supera los 300.000 puestos. El dato refleja las dificultades que atraviesa el mercado laboral para acompañar la estabilización macroeconómica observada en otros indicadores.

La caída de marzo adquiere especial relevancia porque se produjo después de dos meses en los que los registros habían mostrado cierta estabilidad e incluso algunas mejoras puntuales. Sin embargo, esa tendencia no logró consolidarse y el empleo volvió a exhibir números negativos.

Uno de los sectores más afectados fue el comercio, considerado el principal empleador privado del país. Durante marzo perdió 2.147 puestos de trabajo respecto del mes anterior y acumuló una reducción de más de 24.000 empleos en comparación con igual período del año pasado. Como consecuencia, alcanzó su nivel más bajo de empleo registrado desde mediados de 2024.

La industria manufacturera también profundizó su proceso de contracción. En el tercer mes del año eliminó más de 5.000 puestos de trabajo y acumuló una caída interanual superior al 4%, equivalente a casi 48.000 empleos menos. Junto con el transporte y la intermediación financiera, integró el grupo de actividades que concentró la mayor destrucción de empleo formal.

En contraste, sectores vinculados a actividades extractivas y exportadoras mostraron un desempeño positivo. Tanto el agro como la minería y el petróleo registraron aumentos porcentuales en la cantidad de trabajadores. No obstante, su capacidad de generación de empleo continúa siendo limitada debido al reducido peso que tienen dentro del conjunto del mercado laboral argentino.

Mientras los sectores considerados más dinámicos por el actual modelo económico apenas incorporaron algo más de mil trabajadores durante marzo, las actividades con mayor capacidad de absorción de mano de obra continuaron registrando pérdidas. Esa diferencia explica buena parte de las dificultades que enfrenta el empleo formal para recuperarse.

Los datos también reflejan un proceso de retracción empresarial. Entre noviembre de 2023 y marzo de este año desaparecieron más de 26.000 empleadores registrados, lo que equivale a una reducción superior al 5% del universo total de empresas. Solamente en los últimos doce meses dejaron de operar más de 14.000 firmas.

A nivel territorial, el panorama mostró fuertes diferencias. Neuquén y Río Negro volvieron a destacarse por el crecimiento del empleo, impulsado principalmente por la actividad energética. Ambas provincias son las únicas que mantienen un saldo positivo sostenido desde el inicio de la actual gestión nacional. San Juan también logró recuperar parte del terreno perdido y alcanzó niveles similares a los registrados a fines de 2023.

Otro de los datos que llamó la atención fue la caída del monotributo, una categoría que hasta ahora había mostrado mayor resistencia frente al deterioro general del mercado laboral. Durante marzo se registraron más de 6.300 monotributistas menos, lo que representó la primera disminución en cinco meses.

La baja coincidió además con una retracción del trabajo autónomo, generando una caída generalizada entre los trabajadores independientes. Aunque las estadísticas interanuales todavía muestran números positivos para algunos segmentos, la evolución reciente encendió señales de alerta entre los especialistas.

En medio de este escenario, la principal noticia positiva provino de los salarios registrados. Según datos oficiales, las remuneraciones del sector privado continuaron recuperando poder adquisitivo durante marzo y abril. El salario promedio formal mostró una mejora real respecto de la inflación y logró ubicarse por encima de los niveles observados a fines de 2023.

No obstante, la mejora salarial convive con una realidad compleja para el mercado laboral. La recuperación de los ingresos todavía no alcanza para compensar la pérdida de puestos de trabajo y la reducción del número de empresas empleadoras. Así, mientras algunos indicadores económicos exhiben señales de fortalecimiento, el empleo formal continúa siendo uno de los principales desafíos pendientes para la economía argentina.

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