El costo de construir alcanzó un récord y el sector pone el foco en el crédito para recuperar la actividad

ECONOMÍA Agencia de Noticias del Interior

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  • El costo de construcción residencial superó por primera vez los $2.250.000 por metro cuadrado.
  • La suba estuvo impulsada principalmente por el incremento de la mano de obra.
  • Los desarrolladores continúan comprando terrenos y presentando nuevos proyectos.
  • El principal obstáculo para la actividad sigue siendo la debilidad de la demanda.
  • El sector reclama una mayor expansión del crédito hipotecario y del financiamiento de largo plazo.
  • La recuperación de la construcción dependerá de la estabilidad económica, mejores ingresos y reglas previsibles.

El costo de la construcción residencial volvió a marcar un máximo histórico y superó por primera vez los $2.250.000 por metro cuadrado en valores de obra directa. La fuerte suba, impulsada por el incremento de la mano de obra y la estabilidad cambiaria, elevó el costo medido en dólares y reabrió el debate sobre la rentabilidad de los desarrollos inmobiliarios, la viabilidad de nuevos proyectos y las perspectivas de recuperación de una actividad que aún no logra despegar plenamente.

De acuerdo con los últimos relevamientos del sector, el valor de la obra pura ya equivale a un piso cercano a los 1.500 dólares por metro cuadrado. Cuando se incorporan otros componentes, como el valor del terreno, tasas administrativas, equipamiento y honorarios profesionales, el costo final de los desarrollos en pozo se ubica entre los 2.900 y los 3.200 dólares por metro cuadrado en los corredores urbanos de mayor demanda.

El incremento de los costos se produjo en un contexto de desaceleración inflacionaria y relativa estabilidad del tipo de cambio, factores que provocaron un encarecimiento de la construcción en moneda estadounidense. Al mismo tiempo, esa evolución amplió la diferencia de precios respecto del mercado de inmuebles usados, generando interrogantes sobre la evolución futura de la inversión privada.

Según datos de la Asociación Pymes de la Construcción de la Provincia de Buenos Aires (Apymeco), el costo de edificación registró un incremento interanual del 25,69%. No obstante, el comportamiento más reciente muestra una desaceleración respecto de los índices generales de la economía. En la medición acumulada del año, el costo aumentó un 13,05%, por debajo de una inflación del 16,8%.

El principal factor detrás del último salto fue la actualización de los salarios del sector. La mano de obra registró un incremento mensual del 7,65%, como consecuencia de la recomposición de escalas salariales que buscó corregir atrasos acumulados. En cambio, los materiales continúan mostrando aumentos más moderados, favorecidos por la baja demanda, la estabilidad cambiaria y una mayor apertura de las importaciones.

Desde Apymeco sostienen que el costo de construir en dólares todavía podría registrar nuevas subas durante el segundo semestre, aunque a un ritmo considerablemente menor que el observado durante los primeros meses del año. La entidad considera que, medido en moneda constante, el valor actual no resulta excepcional y se encuentra próximo a sus promedios históricos.

Pese al encarecimiento de las obras, el mercado no muestra señales de paralización. Durante el primer semestre se observó un incremento en la compra de terrenos y en la presentación de proyectos para futuras construcciones, una tendencia que los desarrolladores interpretan como una apuesta de mediano plazo.

La expectativa de un escenario económico más estable llevó a numerosos inversores a posicionarse anticipadamente en ubicaciones estratégicas, con la expectativa de capturar oportunidades cuando la actividad recupere mayor dinamismo.

Desde distintos sectores del mercado inmobiliario consideran que los nuevos costos comienzan a ser absorbidos por los precios de venta. Aunque inicialmente afectan la rentabilidad de los desarrollos, sostienen que, a medida que avanzan las obras, el mercado termina convalidando esos valores, incluso por encima de los inmuebles usados.

No obstante, el principal desafío para la actividad ya no parece estar exclusivamente en el costo de construir, sino en la debilidad de la demanda. La falta de financiamiento hipotecario y el deterioro del poder adquisitivo continúan limitando la capacidad de compra de las familias, lo que reduce el ritmo de comercialización de nuevos emprendimientos.

En ese contexto, referentes del sector coinciden en que la recuperación dependerá principalmente del desarrollo de instrumentos de financiamiento de largo plazo. Entre los factores considerados claves aparecen la expansión del crédito hipotecario, nuevas herramientas para financiar desarrollos inmobiliarios, una eventual reactivación de la obra pública y una mejora sostenida de los ingresos de la población.

También advierten que el mercado se volvió más selectivo. Los desarrolladores analizan con mayor detalle la ubicación, el costo del terreno, el esquema financiero y las características de cada proyecto antes de avanzar con nuevos lanzamientos. Mientras los emprendimientos con buena preventa y respaldo financiero mantienen su cronograma, otros optan por postergar etapas o redefinir sus planes para preservar la rentabilidad.

Con este panorama, el sector considera que la estabilidad macroeconómica constituye una condición necesaria, aunque insuficiente, para impulsar una recuperación sostenida. La consolidación de reglas previsibles y el acceso a financiamiento aparecen como los principales desafíos para que la construcción recupere escala y vuelva a convertirse en uno de los motores de la actividad económica.

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