El FMI presiona por una reforma de Ganancias que podría ampliar la cantidad de trabajadores alcanzados

ECONOMÍA Agencia de Noticias del Interior

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  • El FMI considera que la recaudación por Ganancias en Argentina es baja en comparación con otros países
  • El impuesto aporta apenas el 1,8% del Producto Bruto Interno
  • El organismo propone ampliar la cantidad de trabajadores alcanzados por el tributo
  • La meta sería pasar de poco más de un millón a alrededor de 2,5 millones de contribuyentes
  • La reforma forma parte de los compromisos asumidos por el Gobierno antes de fines de 2026
  • El calendario electoral aparece como uno de los principales obstáculos para avanzar con los cambios propuestos

La reforma tributaria volvió a ubicarse en el centro del debate económico luego de que el Fondo Monetario Internacional (FMI) reiterara la necesidad de que la Argentina avance hacia un sistema impositivo más eficiente y con una mayor participación del impuesto a las ganancias sobre los ingresos personales. El compromiso forma parte de los objetivos asumidos por el Gobierno nacional en el marco del acuerdo de Facilidades Extendidas y contempla la presentación de una propuesta integral antes de finalizar 2026.

Según el diagnóstico del organismo internacional, el esquema tributario argentino continúa caracterizándose por una elevada complejidad, una fuerte dispersión de tributos y una marcada dependencia de impuestos considerados distorsivos para la actividad económica. Actualmente existen más de 150 tributos vigentes, aunque un reducido grupo concentra la mayor parte de la recaudación.

Uno de los puntos que más preocupa al FMI es el bajo nivel de ingresos que genera el impuesto a las ganancias aplicado a las personas físicas. De acuerdo con los datos incluidos en la segunda revisión del programa económico, la recaudación por este concepto representa apenas el 1,8% del Producto Bruto Interno (PBI), ubicándose por debajo del promedio de América Latina y muy lejos de los niveles observados en los países desarrollados.

Mientras que en la región la recaudación promedio ronda el 2,2% del PBI, en los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) alcanza aproximadamente el 8,3%. La diferencia refleja una de las principales particularidades del sistema argentino: la escasa cantidad de contribuyentes alcanzados por el tributo.

Los especialistas coinciden en que buena parte de esta situación se explica por los cambios implementados durante 2023, cuando se elevó significativamente el mínimo no imponible. Esa modificación redujo drásticamente la cantidad de trabajadores alcanzados por el impuesto y provocó una fuerte caída en la recaudación asociada a ese gravamen.

Si bien la actual administración revirtió parcialmente aquella medida durante 2024, ampliando nuevamente la base de contribuyentes, los niveles actuales continúan por debajo de los registrados históricamente. En la actualidad, poco más de un millón de trabajadores tributan Ganancias, lo que representa alrededor del 8% de los asalariados formales.

La recomendación del FMI apunta a incrementar ese porcentaje hasta alcanzar aproximadamente al 20% de los trabajadores registrados. Para lograrlo, sería necesario incorporar a más de un millón y medio de nuevos contribuyentes, ampliando considerablemente el universo de personas alcanzadas por el tributo.

Los cálculos realizados por especialistas indican que una medida de ese tipo podría generar una mejora en la recaudación equivalente a alrededor del 0,4% del PBI. Ese incremento permitiría avanzar en otro de los objetivos planteados por el Gobierno y respaldados por el organismo internacional: reducir progresivamente impuestos considerados más perjudiciales para la actividad económica, como las retenciones a las exportaciones y el impuesto sobre los débitos y créditos bancarios.

La discusión no se limita únicamente a cuestiones fiscales. También involucra un fuerte componente político. La eliminación de una gran parte de los contribuyentes del impuesto a las ganancias fue presentada en su momento como una conquista para los trabajadores asalariados y contó con amplio respaldo social. Cualquier intento de ampliar nuevamente la base imponible podría generar resistencias en sectores de ingresos medios y altos.

Además, el calendario electoral agrega una dificultad adicional. El Gobierno deberá presentar su propuesta antes de diciembre de 2026, mientras que 2027 será un año atravesado por la campaña presidencial. Esa coincidencia temporal convierte a la reforma en una de las decisiones más delicadas de la agenda económica.

En paralelo, el Ministerio de Economía impulsa conversaciones con las provincias para avanzar hacia una reforma tributaria más amplia que incluya una reducción gradual de impuestos nacionales, provinciales y municipales considerados distorsivos. Sin embargo, para sostener el equilibrio fiscal, el Ejecutivo necesita garantizar previamente nuevas fuentes de ingresos permanentes.

La experiencia regional muestra que países como Brasil, Uruguay y Chile logran niveles de recaudación superiores sin aplicar necesariamente alícuotas mucho más elevadas que las argentinas. La diferencia radica principalmente en la amplitud de la base de contribuyentes y en la cantidad de trabajadores alcanzados por el impuesto.

De esta manera, el debate sobre Ganancias se transformó en uno de los ejes centrales de la discusión fiscal para los próximos meses. Entre las exigencias del FMI, la necesidad de preservar el superávit fiscal y el costo político que implicaría ampliar el universo de contribuyentes, el Gobierno enfrenta una decisión que podría marcar el rumbo de la política tributaria argentina durante los próximos años.

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